Abanico
Gordillo y la ley, y los que derrochan en Europa
La exhibición de nuestra riqueza en el extranjero no se ve a partir de alguna gestión o por un apoyo a una causa justa, algunas que hemos apoyado, como cuando hay desastres en el extranjero. No, esa exhibición se ve en aquellos que, habiendo tenido un puesto en el sector público, hacen alarde de grandes fortunas cuyo origen no queda claro. O bastante claro. En la lucha que vemos durante todo el año, la queja es que los maestros quieren aumentos. Puede ser lógico, aunque suele haber abuso y convertir la demanda en política. Pero que una mujer que en su momento tuvo el salario como maestra de primaria, se eleve a funcionaria local, sea la dirigente del principal sindicato de maestros, hace pensar desde luego en mejor compensación. Pero que su fortuna aumente fuera de ese contexto y compre incluso residencias en el vecino país es algo que sus principios y congruentes salarios magisteriales denuncian como otros ingresos. Las cosas se complican para Elba Esther Gordillo, el nombre de dicha titular; se mencionan alteraciones en las cuotas sindicales de más de un millón de maestros y es enviada a la cárcel con pruebas, en la que estuvo varios años. Pero ahora aparece rozagante, con elegancia y gastos fuera de tono, rica y gastadora en España, en los mejores hoteles y con los más altos gastos.
No es necesario abundar sobre lo que le costaría a un maestro de primaria pasar un buen tiempo en Europa, en los mejores hoteles y restaurantes. Se puede entender un tiempo ese gasto, pero transitorio, en los que fueron presidentes de la República. Pero que estos vivan años en España, por ejemplo, y tengan algunos de ellos los sitios más lujosos de esos entornos queda fuera de lógica. Incluyen millonadas. Eso está pasando en este momento con tres expresidentes. Pero en el caso de un maestro es similar. Un maestro puede estar un tiempo, disfrutar, pero nunca exhibir los lujos que le atribuyen a la maestra Gordillo. La pregunta que uno se hace, y la hemos escuchado infinidad de veces, es cómo puede permanecer una cosa así, cuando lo que está en esos casos es, desde luego, dinero público.
La exhibición de fortunas que no embonan con las personas y que salen a relucir desde el extranjero puede significar muchas cosas, y la ley tendría que aparecer. No es la intención recalcar estos casos, que ya tienen historia, pero sí deberían de ser aclarados. Me referiré mejor a una de las muchas obras del gran poeta Roberto López Moreno, autor de innumerables libros y un personaje que merece ser reconocido como uno de los grandes poetas que aún siguen trabajando la poesía. Su obra se llama La curva del espiral y fue publicada por Claves Latinoamericana en 1986. Y es que, ante el desasosiego que causan las situaciones absurdas que hemos mencionado arriba, vale recrearse con la obra de un poeta y leer en ese libro dieciséis narraciones de todo tipo que el poeta chiapaneco exhibe como parte de su destacada literatura. Olvidemos, pues, lo perverso y busquemos lo artístico para disfrutarlo.




