La ola progresista que avanza en Estados Unidos
Fin al índice católico ¿Y lo libros en el balón?
Algo de libros debe de haber en esas mil actividades culturales de las que presume la jefatura de la CDMX, en esta etapa del Mundial. Esperamos que no sean solo sobre el balón. Pero vale alegrarse al recordar aquella fecha extraordinaria, el 14 de junio de 1966, cuando la Santa Sede decidió eliminar finalmente el Índice que empezó a autorizar desde 1560, para prohibir las lecturas que molestaban y no eran acordes a su fe. No es cualquier cosa si la consideran los creyentes, porque desde el siglo XVI, ya esa iglesia controlaba buena parte del mundo y tenía el poder para eliminar grandes obras que hubieran servido a la humanidad de esa época, por su contenido. La cancelación se llevó a cabo en la vigencia del papa Pablo VI, una lista que podía abarcar miles y miles aunque se mencionan 4 mil en las que están las obras más extraordinarias que se habían a escrito a lo largo de cuatro siglos. Solo como ejemplo, en esa prohibición señalo los nombres de Lutero, Calvino, Kant y Descartes.
SHOPENHAUER Y NIETZSCHE, NI SIQUIERA EN EL ÍNDICE CABÍAN
De risa , pero los dos autores del título ni siquiera tenían posibilidad de entrar en el Indice censurador. Tan terribles eran para la Congregación de la Doctrina de la fe, nada menos que el nombre moderno que aún conserva la vieja Inquisición. Fue tal la censura que hay historias largas de toda esa censura que se agravó desde el surgimiento de la imprenta porque permitió la publicación abierta y masiva de libros. Países y personajes fueron censurados cuando permitieron libros prohibidos y algunos sometidos al extremismo inquisitorial, es decir, la muerte. La eliminación del Indice se hizo con cierta prudencia porque ya la iglesia católica no podía controlar al mundo, pero existía la presión a los fieles en torno a algunas publicaciones. A mediados de los ochenta del siglo pasado todavía Joseph Alois Ratzinger presidente de la Congregación y después papa XVI, discutió ante al papado libros que circulaban y que merecían ser censurados. Discretamente los prohibían.
BORGES. FECHAS QUE COINCIDEN, NOS PRESENTAN A GRANDES PERSONAJES
Ante esa celebración, muy justa porque el freno al conocimiento es criminal, debemos por otro lado mencionar que fue en un 14 de junio también, pero de 1986, que murió Jorge Luis Borges del que nos imaginamos lo que expresaría ante la existencia de aquel Índice censurador de la iglesia católica. En ese mismo 14 de junio pero antes, en 1936, murió el gran escritor inglés G. K. Chesterton, aquel de El hombre que fue Jueves, cuyo prólogo en su edición en México fue escrito por Alfonso Reyes. Pero como compensación nació en ese día Manuel José Othón en 1858, el gran poeta mexicano y en España mucho después, Manuel Vázquez Montalbán, en 1939, que nos dejó obras para reír de lo lindo con su personaje Pepe Carvalho, hasta 2003, cuando nos dejó. Tengo aquí a la mano su libro Quinteto de Buenos Aires (Planeta Barcelona 1997) escrito en Argentina, con su famoso personaje y que por cierto uno de los capítulos del libro, el cuarto, trae el título: El hijo natural de Jorge Luis Borges. Hay que leerlo.




