Abanico
Celulares, alteración y la cerviz en juego
Aquellos personajes ya idos, que criticaban la inclinación de la cerviz, se volverían a morir si vieran a los que se la pasan inclinados mirando sus celulares. Millones en el mundo. Saber qué pensarán los expertos en el cuerpo ante esa inclinación permanente de muchos años, que al menos debe impactar las siete vértebras del cuello y parte de la espalda. Y qué pensar de los mismos ojos. Es un tema que los expertos han tratado. Pero lo más grave en el uso es el impacto en donde no debería usarse, contradictoriamente. Por lo pronto, el Congreso de la Ciudad de México aprueba una reforma, entre varias, para que en las escuelas primarias y secundarias los niños no usen celular, salvo en caso de emergencia. Esto último significa, no obstante, que el niño puede llevar celular. Eso debe aclararse bien porque un niño con celular puede hacer muchas cosas; una, desobedecer algo que desconoce, como es una ley. En el marco de la reforma se habló de que la propia UNESCO señala que 75 por ciento de los profesores dicen que los celulares son motivo de distracción en las clases.
EN REALIDAD, EL USO DEL CELULAR SE CONVIERTE EN MENOSPRECIO SOCIAL
En todas partes, hasta en la calle, se ve gente manejando el celular. En colas, reuniones y en los parques, la imagen es similar. A veces, en mi casa, cuando como con invitados, la mayoría lleva celular y, ante cualquier movimiento, lo sacan o lo tienen en la mano, sin que haya alguna urgencia. Basta que vaya a la cocina a traer refrigerios para que, al regreso, estén ya anclados en su teléfono. Se convierte en una obsesión. No me molesta, son respetuosos, pero así se ve por todas partes. Y es tan insistente que, en actividades en las que se precisa la atención del trabajador, el celular distrae su función. Lo he visto en guardias de condominio que presuntamente están vigilando, pero tienen el celular en la mano y, cargándolo, abren la puerta. No hay restricción, cosa que debería haber cuando se cuida un lugar, como hacen los guardias.
HAY SITIOS EN LOS QUE, POR SALUD O RESPETO, NO DEBE USARSE CELULAR
Hay, sin embargo, aparte de las escuelas incluidas en esta reforma —que se debería extender al país o hacerse federal—, sitios que también deberían entrar en leyes, principalmente por motivos de salud. Es el caso de los sitios hospitalarios en los que se realizan operaciones médicas, porque la radiación del aparato puede afectar el entorno, y que al parecer puede impactar también si se usa en la cama. Pero se destaca que debe prohibirse, en especial por respeto, en teatros, cines, museos y ciertos centros de reunión. El celular, vía WhatsApp, es muy importante como instrumento de comunicación, pero, como sucede con las tecnologías, debe tener un límite. El más urgente es no inclinar la cerviz ante un aparato.
¿Qué diría aquel gran poeta Salvador Díaz Mirón si viviera en esta época y nos viera con el celular?
Más encorvas el pecho y abates la cerviz.




