Itinerario político
Con una diferencia de 32 años, la explanada del Monumento a la Revolución, en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México, volvió a ser escenario de dos celebraciones de aniversario en contextos históricos radicalmente diferentes. El 6 de marzo de 1994, en el aniversario del PRI, Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del partido en el poder, pronunció un discurso que se recuerda como uno de los mensajes más trascendentales del siglo 20, junto con el de Martin Luther King, de quien se inspiró para pronunciar la frase: “Yo veo un México con hambre y sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían servirla”. Fue un discurso crítico contra el propio sistema del que formaba parte.
Tres décadas después, la presidenta Claudia Sheinbaum, en el Monumento a la Revolución, celebró el segundo aniversario de su triunfo como la primera mujer en ganar la Presidencia de México. Construyó su mensaje en torno a tres ideas torales: la defensa de la soberanía nacional, la no intervención extranjera, la autodeterminación de México y la defensa de las instituciones frente a presiones externas.
El evento de Sheinbaum en la Ciudad de México, seguido por miles de militantes y simpatizantes de Morena en diferentes ciudades del país, dio varias señales: demostró que su triunfo ratificó el respaldo electoral al proyecto iniciado por López Obrador; la consolidación de la representación política femenina; confirmó que Morena dejó de ser un partido emergente para convertirse en la fuerza política dominante y en el enemigo a vencer en las elecciones presidenciales de 2030, pasando por la aduana de las intermedias de 2027; pero, sobre todo, colocó a la presidenta Sheinbaum en una posición sólida, manteniendo aceptables niveles de popularidad y sacudiéndose compromisos adquiridos y personajes clave del obradorato, hoy investigados por autoridades de Estados Unidos.
Volviendo al Monumento a la Revolución, en medio siglo ha sido testigo de la transición política mexicana: 1988: inició el debilitamiento del sistema priista tradicional; 2000: terminó la hegemonía presidencial del PRI; 2000-2018: etapa de alternancia entre PAN y PRI: Fox, Calderón y Peña Nieto; 2018: Morena llegó al poder con López Obrador; 2024: Morena refrendó la Presidencia con Claudia Sheinbaum, primera mujer presidenta de México.
Para 2030, Morena llega como la fuerza dominante del sistema político, aunque el resultado electoral futuro dependerá del desempeño gubernamental, la situación económica, la seguridad y la capacidad de organización de la oposición. Vista en perspectiva histórica, México pasó de un sistema dominado por un partido hegemónico durante gran parte del siglo 20 a un sistema competitivo donde una nueva fuerza política, Morena, logró construir una mayoría electoral nacional y convertirse en el actor central de la política mexicana del siglo 21.
Los dos eventos multitudinarios en la explanada del Monumento a la Revolución se sintetizan en dos frases: “Veo un México con hambre y sed de justicia” (Colosio) y “México no es piñata de nadie” (Sheinbaum). Ambas aplican a la realidad política de México en más de tres décadas, tanto en la política interna como en la política exterior.
Como referencia en el contexto histórico, no hay que olvidar que el Mausoleo del Monumento a la Revolución alberga los restos de figuras clave de la Revolución, como Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas y Francisco Villa.
El discurso del 31 de mayo de la presidenta Sheinbaum puede resumirse en una frase: continuidad, soberanía y consolidación del proyecto político del segundo piso de la Cuarta Transformación, el fin del obradorato. La presidenta utilizó la conmemoración de su triunfo electoral no solo para informar resultados de gobierno, sino para reforzar su liderazgo político y fijar la narrativa de su administración para la elección presidencial de 2030, con la antesala de los comicios electorales de 2027.




