Detectan mosquitos con virus del Nilo Occidental en 5 distritos de NY
QUEENS, Nueva York, EU, 10 de agosto de 2026.- La ciudad de Nueva York anunció que intensificó la vigilancia y el control de mosquitos ante un aumento considerable de muestras positivas al virus del Nilo Occidental, una circulación que comenzó antes que el año pasado y que mantiene en alerta a las autoridades justo cuando se acerca el período de mayor actividad, entre agosto y septiembre.
Hasta el 25 de julio, el Departamento de Salud de la ciudad había identificado 612 grupos de mosquitos positivos al virus, de dos mil 40 muestras analizadas. En el mismo período de 2025 se habían registrado 326. La primera detección de esta temporada ocurrió el 16 de junio, aproximadamente dos semanas antes que el año anterior. Hasta el momento, sin embargo, no se habían reportado casos humanos en Nueva York.
Ante este escenario, NYC Health amplió el número de trampas en las zonas afectadas, reforzó la vigilancia y puso en marcha tratamientos destinados a atacar al mosquito en distintas etapas de su ciclo de vida. El programa incluye la aplicación rutinaria de larvicidas en alcantarillas y otros puntos de reproducción, además de operaciones específicas de fumigación cuando los datos muestran un mayor riesgo de transmisión.
Desde julio, el Departamento de Salud realizó cuatro operaciones dirigidas a sectores donde se habían detectado 315 grupos de mosquitos positivos. De acuerdo con las autoridades, estos operativos suelen reducir aproximadamente un 70 por ciento la población de mosquitos adultos y más de un 85 por ciento de las muestras positivas al virus. La ciudad adelantó que realizará nuevas intervenciones durante las próximas semanas.
“La detección del virus del Nilo Occidental en mosquitos demuestra que el sistema de vigilancia de mosquitos de la ciudad de Nueva York está funcionando exactamente como fue diseñado”, afirmó el comisionado de Salud, Dr. Alister F. Martin. Según explicó, la estrategia permite identificar de manera temprana los lugares donde circula el virus y actuar antes de que más personas queden expuestas.
Una de las acciones se concentra en los criaderos antes de que los insectos alcancen su etapa adulta. En pantanos, humedales y otras áreas naturales no residenciales, la ciudad utiliza helicópteros para aplicar larvicidas biológicos. En zonas residenciales y parques, en cambio, puede recurrir a camiones para fumigar durante la noche cuando la vigilancia detecta un riesgo elevado.
Las autoridades aseguran que las aplicaciones se concentran en los lugares con mayor actividad del virus para reducir el uso de pesticidas y que los residentes son notificados con al menos 24 horas de anticipación.
El sistema de vigilancia funciona en los cinco distritos desde la primavera hasta el otoño. Cada semana, personal especializado recolecta mosquitos en cientos de puntos y los agrupa en muestras de hasta 50 insectos para determinar si contienen el virus. Los resultados permiten decidir dónde colocar nuevas trampas, aplicar larvicidas o realizar fumigaciones focalizadas.
La preocupación aumenta porque agosto y septiembre suelen marcar el pico de actividad de los mosquitos que transmiten el virus del Nilo Occidental. Este patógeno está presente en los mosquitos de Nueva York todos los años desde 1999 y se transmite a las personas a través de la picadura de un insecto infectado.
Aunque la mayoría de las personas infectadas no presenta síntomas, aproximadamente una de cada cinco puede desarrollar fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolores corporales, náuseas, vómitos o erupciones cutáneas. En casos poco frecuentes, la infección puede provocar enfermedades neurológicas graves como encefalitis o meningitis. Las personas mayores y quienes tienen sistemas inmunológicos debilitados se encuentran entre los grupos de mayor riesgo.
“Ahora es el momento para que todos los neoyorquinos, especialmente los adultos mayores y las personas con sistemas inmunológicos debilitados, tomen precauciones sencillas para prevenir las picaduras de mosquitos”, advirtió Martin durante el anuncio de las nuevas medidas.
Además de las acciones municipales, el Departamento de Salud pidió a los residentes participar en la prevención. La principal recomendación es eliminar al menos una vez por semana cualquier acumulación de agua en cubos, macetas, bebederos para aves, juguetes, lonas, canalones y otros recipientes donde los mosquitos puedan depositar sus huevos. El agua estancada persistente en espacios públicos o privados puede ser reportada al 311.
Las autoridades también aconsejan reducir las actividades al aire libre durante el amanecer y el atardecer, utilizar repelentes registrados por la Agencia de Protección Ambiental con ingredientes como DEET, picaridina, IR3535 o aceite de eucalipto limón, y vestir camisas de manga larga, pantalones, medias y calzado cerrado en lugares con alta presencia de mosquitos. En los hogares, recomiendan instalar o reparar las mallas de puertas y ventanas.
Por ahora, la ciudad no ha registrado infecciones humanas durante esta temporada, pero el incremento de mosquitos positivos y la aparición más temprana del virus mantienen activa la respuesta sanitaria.




