Celebra Mulino que Nueva York reconozca a la comunidad panameña
MANHATTAN, Nueva York, EU, 24 de septiembre de 2026.- El vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, intervino este jueves ante la Asamblea General de Naciones Unidas en representación del presidente Abelardo de la Espriella, quien decidió no viajar a Nueva York para cumplir una promesa hecha a los colombianos.
“Le he pedido al señor vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, que en mi representación lea este mensaje. Lo he hecho porque le aseguré al pueblo colombiano que no saldré del país durante los cuatro años de mi mandato. Estoy cumpliendo esta promesa”, señaló el texto preparado por De la Espriella.
Uno de los principales ejes del discurso fue el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia tres días después del inicio del nuevo Gobierno. El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el sismo, registrado el 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó, fue el de mayor magnitud registrado en el país en lo corrido del siglo 21.
“En cuestión de segundos, viviendas, hospitales, colegios, carreteras y puentes quedaron totalmente destruidos o gravemente afectados”, dijo Restrepo en nombre de De la Espriella.
El mandatario indicó que cientos de personas murieron, cuatro mil 500 resultaron heridas, más de 452 mil fueron afectadas y alrededor de 36 mil viviendas quedaron destruidas.
“No hubo tiempo para preguntarnos si estábamos preparados. Había que actuar y actuamos”, afirmó. “Los nombramientos podían esperar, las reuniones podían esperar, pero mis compatriotas que estaban debajo de los escombros no”.
El Gobierno colombiano declaró posteriormente la emergencia económica, social y ecológica y puso en marcha la reconstrucción de las zonas afectadas.
El presidente utilizó la tragedia para introducir otro de los conceptos centrales de su mensaje: la recuperación de la confianza.
“El 7 de agosto recibí un país que había comenzado a perder algo mucho más difícil de reconstruir que una carretera o que un edificio: la confianza”, afirmó.
Según De la Espriella, recuperar esa confianza comienza por la seguridad. “Que un campesino tenga que pedir permiso a un grupo terrorista para trabajar su tierra. Que un comerciante le entregue el fruto de su trabajo honrado a un extorsionista. (...) Eso no es ni puede ser normal”, indicó.
El mandatario aseguró que ordenó a la fuerza pública “recuperar el control territorial, restablecer plenamente la autoridad del Estado y enfrentar las estructuras que utilizan el terrorismo”. También sostuvo que su Gobierno dejará de utilizar lo que considera eufemismos: “Las organizaciones que asesinan, que secuestran, que emplean explosivos, que reclutan menores (...) son terroristas”.
De la Espriella vinculó además la inseguridad con el narcotráfico y pidió mayor cooperación internacional.
“Las drogas ilícitas se producen en Colombia, pero no terminan en Colombia. El narcotráfico es una empresa transnacional”, afirmó. “Una amenaza transnacional exige que la comunidad internacional haga su parte”.
El mandatario dedicó también una parte importante de su discurso a cuestionar la eficacia del sistema internacional. “He sido crítico de esta organización”, reconoció, aunque aclaró que esas objeciones parten de su convicción de que Naciones Unidas continúa teniendo un papel necesario.
“Creo en la Organización de las Naciones Unidas y justamente por creer en ella considero legítimo preguntarnos si las instituciones que hemos venido construyendo están respondiendo con suficiente eficacia a los problemas para los cuales existen”, señaló.
De la Espriella cuestionó si existen estructuras “excesivamente pesadas” y si se destinan “demasiados recursos” a procedimientos en lugar de resolver problemas. “¿Está la ONU cumpliendo aquellos propósitos con la eficacia que requiere el mundo actual?”, preguntó.
También criticó lo que considera una aplicación selectiva de los derechos humanos. “Rechazo tajantemente que los derechos humanos sean usados como bandera que se levanta contra unos y se guarda frente a otros”, sostuvo.
En materia de terrorismo, Colombia propuso avanzar hacia una definición jurídica internacional común y fortalecer el intercambio de inteligencia, la cooperación judicial y las herramientas para rastrear su financiación.
“El terrorismo debe ser condenado sin importar quién lo cometa, dónde lo cometa o qué causa invoque”, afirmó el mandatario. Y resumió su visión sobre el organismo internacional con una frase: “Mi país quiere unas Naciones Unidas cuya eficacia se mida menos por el volumen de documentos que se producen y mucho más por los resultados que se consiguen”.
El mensaje concluyó con una invitación a invertir en Colombia y una defensa de la responsabilidad interna sobre la reconstrucción del país. “Vengan a Colombia. Inviertan en Colombia. Crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia”, expresó.




