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SLEEPY HOLLOW, Nueva York, EU, 1 de noviembre de 2026.- En 1996, el pequeño pueblo de North Tarrytown, a orillas del río Hudson, decidió cambiar su nombre a Sleepy Hollow para reinventarse tras el cierre de una fábrica de General Motors que durante décadas sostuvo su economía.
Lo que comenzó como una estrategia para atraer visitantes terminó convirtiendo a esta localidad del estado de Nueva York en uno de los destinos más emblemáticos de Halloween en Estados Unidos.
Cada octubre, sus calles se transforman en un escenario de película de terror, donde cientos de turistas y residentes pasean disfrazados de brujas, fantasmas, esqueletos y personajes de ficción.
Las calabazas, las decoraciones tenebrosas y los edificios históricos crean una atmósfera que parece sacada de una historia de misterio, mientras las celebraciones atraen a visitantes de distintas partes del mundo.
Sin embargo, el protagonista indiscutible es el jinete sin cabeza, que aparece montado a caballo durante desfiles y celebraciones, sorprendiendo a los transeúntes con su capa oscura y su inquietante presencia.
Este personaje, convertido en símbolo del pueblo, parece cobrar vida entre las multitudes y recuerda a los visitantes que en Sleepy Hollow la leyenda puede aparecer en cualquier esquina.

Su origen literario se remonta a 1820, cuando el escritor estadounidense Washington Irving publicó La leyenda de Sleepy Hollow, relato que narra la historia de Ichabod Crane, un maestro de escuela perseguido por un misterioso jinete decapitado.
Desde entonces, la narración ha atravesado generaciones y ha inspirado numerosas adaptaciones, entre ellas la película Sleepy Hollow (1999), dirigida por Tim Burton y protagonizada por Johnny Depp, que amplificó la fama internacional de esta historia.
El pueblo también conserva escenarios vinculados con el relato, como la histórica Old Dutch Church, fundada en el siglo 12, y el cementerio de Sleepy Hollow, donde descansan los restos de Washington Irving. Las visitas nocturnas, los recorridos entre tumbas y las representaciones teatrales permiten explorar el pasado de esta localidad.
Durante la temporada de Halloween, las actividades incluyen desfiles de disfraces, ferias callejeras, espectáculos de terror y encuentros con el legendario jinete. La celebración también representa un importante impulso económico para los comercios locales, que reciben una afluencia extraordinaria de visitantes durante octubre, especialmente los fines de semana.
Ubicado a unos 50 minutos en tren desde Grand Central Terminal, en Manhattan, Sleepy Hollow se ha convertido en una escapada popular para quienes buscan vivir Halloween más allá de la ciudad de Nueva York.





