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CAMDEN, Nueva Jersey, EU, 3 de julio de 2026.- El miedo y la falta de información, más que la escasez de programas, son los principales obstáculos que impiden a las familias latinas de Camden y Gloucester acceder a los servicios sociales disponibles para ellas, según Karla Santana-Santiago, coordinadora de recursos humanos de Healthy Families & Communities (HFC), la organización sin fines de lucro que por casi cinco décadas ha atendido a la comunidad hispana del sur de Nueva Jersey.
"Yo creo que una de las cosas que realmente necesitan es tener la información adecuada. A veces, por el miedo, no estamos conscientes de todos los recursos que tenemos", explicó Santana-Santiago en entrevista con este medio. La funcionaria describió un patrón que se repite entre las familias que finalmente llegan a las puertas de la organización: personas que necesitan alimento o empleo, pero que evitan acudir a instituciones por temor a ser rechazadas o a que se les niegue el servicio que buscan.
Camden es una de las ciudades con mayor concentración hispana de Nueva Jersey; el 53.5 por ciento de sus cerca de 71 mil 500 residentes se identifica como latino, de acuerdo con estimaciones del Buró del Censo de Estados Unidos, y la comunidad puertorriqueña representa poco más de la mitad de esa población.
La ciudad registra además una tasa de pobreza de 30.2 por ciento, superior al promedio nacional de 12.5 por ciento, un contexto que la organización cita como parte de las razones detrás de la alta demanda de sus servicios.
Según Santana-Santiago, el volumen de personas atendidas varía según el programa. Uno de ellos registra entre 800 y mil 200 beneficiarios al año, mientras que el programa de salud mental mantiene actualmente 250 pacientes activos. La puerta de entrada más común a la organización es el programa Family Success Center, que evalúa las necesidades de cada familia (alimento, ropa, seguro médico) y las canaliza hacia los demás servicios disponibles, incluidas las clases de inglés y de empleo.
"Muchos que han venido a nuestra puerta buscan empleo y la clase de inglés", agregó.
La funcionaria atribuyó la brecha de acceso no a la ausencia de programas, sino a experiencias previas de rechazo que generan desconfianza hacia las instituciones, un factor que, dijo, la organización busca revertir con un acercamiento empático.
Fundada en 1976 como un centro de defensa comunitaria y salud conductual en el norte de Camden, la organización operó durante casi 50 años bajo el nombre Hispanic Family Center.
Hace un año adoptó su denominación actual, un cambio que, según Santana-Santiago, buscó abrir la puerta a toda la comunidad de los condados de Camden y Gloucester, no únicamente a la población hispana.

"Antes nos llamábamos Hispanic Family Center, que era el Centro de Hispanos, pero hace un año quisimos cambiarlo para así poder dejarle claro a la comunidad que no solo se dirige a las personas hispanas, sino a la comunidad entera", indicó.
HFC emplea actualmente a 35 personas y ofrece asistencia para trámites de salud mental, aplicaciones a beneficios estatales como Medicare, Medicaid y cupones de alimentos, además de apoyo con documentos legales y uso de computadoras para quienes no cuentan con esas habilidades.
Uno de sus programas insignia es el curso de inglés como segundo idioma, con una duración de seis a ocho semanas y dos modalidades: clases matutinas presenciales, de nueve de la mañana a mediodía, y clases nocturnas completamente virtuales, de cinco a ocho de la noche, pensadas para quienes no pueden trasladarse a las instalaciones de la organización.
Al final de cada ciclo, los participantes toman un examen de nivel y quienes muestran avance significativo reciben una recomendación para continuar sus estudios en el colegio comunitario del condado. El curso combina, además, un componente cívico que prepara a los residentes con las preguntas del examen de ciudadanía.
La organización también administra el programa Family Success Center, que coordina ferias de empleo y de salud, así como jornadas de regreso a clases en las que reparte entre 200 y 300 mochilas con útiles escolares. A ello se suma un servicio de manejo de casos para víctimas de violencia doméstica y agresión sexual, que incluye consejería y canalización a otros recursos.




