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PRINCETON, Nueva Jersey, EU, 13 de marzo de 2026.- La escalada en los precios del combustible en Estados Unidos está golpeando de lleno a la industria del transporte. En las últimas semanas, el precio del diésel ha registrado un aumento significativo en varios estados del país, impulsado en parte por la tensión geopolítica en Medio Oriente y su impacto directo en los mercados del petróleo.
Lo que hace un mes costaba entre 2.89 dólares y 3.10 dólares el galón, hoy se acerca a los 5 dólares en estados como Nueva Jersey y Pensilvania, una variación que los transportistas independientes sienten en cada ruta.
Isaac Guerra, dueño de ocho camiones tipo tráiler y con operaciones en múltiples estados, contó a Quadratin Hispano cómo fue el cambio.
"Normalmente llenábamos el tanque a 3.10, que era lo más caro; de repente se puso a 3.90. Y cuando empezó la guerra en Medio Oriente, el diésel se puso cerca de 5 dólares, como está ahora", relató Guerra, quien opera rutas interestatales para clientes como Walmart, Aldi, ShopRite y Amazon.
“Estamos hablando de cerca de dos dólares más por galón. Prácticamente el precio se duplicó”, dijo.
Según sus cálculos, el precio subió entre un 60 y un 75 por ciento en apenas tres semanas, lo que en términos prácticos significa que llenar el tanque para una jornada de trabajo pasó de costar unos 300 a más de 450 dólares.
"El conductor sigue ganando igual. Al que afecta más es a mí como dueño", explicó Guerra, sobre el impacto directo de los precios.
Puso como ejemplo una carga de mil dólares en 200 millas: antes gastaba unos 200 dólares en combustible, hoy gasta 300 dólares o más, lo que representa una pérdida directa de al menos 120 dólares por carga.
Nueva Jersey, que históricamente mantenía precios más accesibles que Pensilvania, hoy empata con su vecino en costos, situándose entre los estados más caros del noreste.
En contraste, estados del sur como Carolina del Norte y Carolina del Sur ofrecen precios entre 3.95 y 4.30 dólares, lo que obliga a muchos transportistas a planificar dónde cargar combustible según la ruta.
La cadena de efectos no se detiene en el diésel. Guerra, quien transporta productos refrigerados para grandes cadenas de supermercados, advierte que el encarecimiento del transporte inevitablemente llega a los anaqueles. “Uno lo ve cuando transporta mercancía para supermercados como Walmart o Aldi, y luego cuando hace el mercado en la casa. Todo está más caro”, señaló.
A pesar del golpe, Guerra mantiene una visión pragmática: confía en que los precios bajarán porque, en sus palabras, "si el combustible se mantiene así, la gente se va a empezar a quejar y el país tiene que ceder" Tiene que volver a la normalidad."
Analistas del sector energético señalan que, mientras continúe la incertidumbre geopolítica y la presión sobre el mercado petrolero, los precios del combustible podrían mantenerse elevados en Estados Unidos durante las próximas semanas.




