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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de septiembre de 2026.- La Policía Estatal de Nueva Jersey (NJSP), en colaboración con la Fiscalía del Condado de Essex, identificó a Larry Burney, exresidente de East Orange, como sospechoso del asesinato de William Jenkins, ocurrido en 1982.
De acuerdo con un comunicado de prensa, el 20 de abril de ese año, agentes del Departamento de Policía de East Orange acudieron a un apartamento ubicado en el 244 de Halsted Street, donde encontraron a Jenkins muerto junto a su cama. La víctima estaba boca abajo, con las manos y los pies atados y presentaba múltiples heridas de arma blanca.
El caso permaneció sin resolver durante más de cuatro décadas. En 2024, la Fiscalía de Essex solicitó apoyo a la Unidad de Casos Sin Resolver de la NJSP para reexaminar la investigación.
Los investigadores enviaron a Othram Inc. una evidencia que contenía un perfil de ADN masculino desconocido para realizar un análisis de polimorfismo de un solo nucleótido (SNP), con el objetivo de desarrollar información útil para genealogía genética investigativa.
En junio de 2026, un análisis realizado por investigadores de la NJSP y el FBI redujo la búsqueda a uno de tres hermanos con vínculos con el condado de Essex. Posteriormente, las autoridades identificaron a Burney como el principal sospechoso y obtuvieron una muestra de referencia de ADN. La comparación confirmó que Burney era la fuente del perfil genético recuperado de la evidencia.
“En la Fiscalía del Condado de Essex, nunca nos rendimos ante un caso, incluso cuando permanece sin resolver durante décadas”, señalaron el fiscal del condado, Theodore N. Stephens II, y el jefe de detectives, Mitchell G. McGuire III.
La superintendente interina de la NJSP, Jeanne Hengemuhle, destacó que los avances en las pruebas de ADN permiten aplicar métodos científicos actuales a evidencias de décadas atrás.
Burney murió en 2005 mientras estaba encarcelado en la prisión estatal de South Woods.