Busca Milton Valderrama representar a colombianos en el extranjero
ELIZABETH, Nueva Jersey, 17 de febrero de 2026.- Tras siete meses de campaña y cinco giras internacionales, el candidato a la Cámara de representantes internacional, Milton Valderrama, visitó esta semana Nueva York y Nueva Jersey como parte del cierre de su recorrido por Estados Unidos y Europa, antes de las elecciones del congreso el próximo domingo 8 de marzo.
“Yo creo que ya es hora de que este curul lo ocupe un inmigrante de verdad, alguien que conozca la comunidad de cerca. Soy colombiano y migrante, conozco la soledad del migrante”, afirmó Valderrama en entrevista con Quadratín Hispano.
En Colombia, la Cámara de Representantes cuenta con una distrito especial para los colombianos en el exterior, creada en la Constitución de 1991. Actualmente, existe un solo curul para representar a los más de seis millones de colombianos que viven fuera del país.
“Los representantes son regionales, pero los colombianos en el exterior tienen una circunscripción especial, es como un territorio sin territorio físico, pero con representación”, explicó Valderrama.
Según datos oficiales del Banco de la República, las remesas enviadas por colombianos en el exterior superan los 10 mil millones de dólares anuales en los últimos años.
“El colombiano que vive en el extranjero le aporta a la economía de Colombia más de 50 billones de pesos al año en remesas. Lo mínimo que merece es dignidad”, indicó el candidato del Partido Liberal.
¿Qué propone Milton?
Valderrama, reside en Orlando desde hace 25 años y se presenta como empresario, escritor y líder comunitario, aseguró que no llegará al Congreso “con ideas”, sino con proyectos de ley estructurados enfocados en tres frentes concretos.
El primero es la repatriación digna de cuerpos, para que la Cancillería asuma el costo de trasladar a Colombia a connacionales fallecidos en el exterior.
“Una repatriación cuesta entre tres mil y 18 mil dólares. Dependiendo del lugar, siempre termina haciéndolo un privado. El consulado no da dinero”, afirmó. Actualmente, estos procesos dependen en gran medida de colectas familiares o comunitarias, ya que no existe un fondo estatal universal que cubra estos gastos.
Su segundo eje es la salud emocional del migrante, centrada en combatir la soledad y la depresión. “La mayor patología que encontramos no era enfermedad física. Era soledad y depresión”, señaló proponiendo programas de telemedicina y redes de apoyo psicológico articuladas desde los consulados.
El tercer proyecto apunta a la creación de ventanillas de emprendimiento y una reorganización consular, replicando un modelo que asegura haber impulsado en Orlando con orientación gratuita en salud, educación y emprendimiento.
“Quiero ser la voz que represente a los colombianos en el exterior”, concluye.


