Decretan toque de queda nocturno para comercios de Trenton por violencia
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 6 de agosto de 2026.- Negocios de comida en Nueva Jersey ya operan bajo las nuevas restricciones de la ley Skip the Stuff (S3195), que desde el primero de agosto obliga a restaurantes y servicios de entrega a entregar cubiertos, servilletas, popotes y condimentos únicamente cuando el cliente los solicita expresamente.
"Actualmente, en New Jersey se adoptó una nueva ley para los restaurantes: solo debemos brindarles a los clientes cubiertos, servilletas, popotes, entre otras cosas, solo si el cliente expresamente lo solicita", explicó Daniela Roa, gerente del restaurante The Station en Trenton, Nueva Jersey, que dijo estar al tanto de la legislación desde antes de su entrada en vigor.
Roa agregó que la restricción también aplica a aplicaciones de entrega como DoorDash, Grubhub y Uber Eats, donde el cliente debe marcar manualmente la opción si requiere utensilios, pitillos o servilletas.

La ley, firmada por el gobernador Phil Murphy en enero y vigente en todo el estado desde el primero de agosto, busca reducir el desperdicio de plástico de un solo uso. Los restaurantes de servicio completo con capacidad para 10 o más comensales deben además ofrecer cubiertos reutilizables y lavables para el consumo en el local, en lugar de plástico desechable. Quedan exentas las escuelas públicas, instalaciones de salud licenciadas y centros correccionales estatales y municipales.
"Me parece que es una medida muy buena, ya que muchas veces se generan muchos desperdicios que les damos a los clientes; ellos no las utilizan y terminan en la basura", afirmó.
Sobre las sanciones por incumplimiento, la gerente dijo tener entendido que la primera falta se resuelve con una advertencia, mientras que "la segunda está entre 100 y 150 dólares y la tercera poco más de 200 dólares".
La cifra coincide de manera cercana con la estructura oficial que establece el Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (NJDEP): advertencia en la primera falta, multa de hasta 100 dólares en la segunda y de hasta 250 dólares en la tercera y subsecuentes dentro de un periodo de 12 meses. Los fondos recaudados se destinan al Clean Communities Program Fund, y las agencias de fiscalización municipal pueden retener hasta el 30 por ciento de lo recaudado.




