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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 6 de agosto de 2026.- El Departamento de Salud de Nueva Jersey (NJDOH) hizo un llamado a las familias del estado a extremar precauciones cerca del agua este verano, luego de que un comunicado oficial confirmara que el ahogamiento es la principal causa de muerte por lesiones en niños de uno a cuatro años en Estados Unidos, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
En Nueva Jersey, un promedio de 10 niños menores de 14 años muere ahogado cada año, de acuerdo con cifras de la Alianza de Seguridad en la Natación de Nueva Jersey (NJSSA) citadas por el NJDOH, además de decenas de casos de cuasi ahogamiento que no llegan a ser fatales.
"Nuestro trabajo como Departamento de Salud Pública es mantener a la comunidad informada sobre cómo prevenir estos ahogamientos", dijo Claudia Melgar Traini, gerente de Comunicaciones del NJDOH.
Explicó que la agencia trabaja de la mano con el Departamento de Niños y Familias (NJDCF) para que las recomendaciones lleguen directamente a la comunidad.
El comunicado, publicado el 5 de agosto por la oficina del comisionado de Salud, Raynard Washington, detalla seis recomendaciones centrales. La primera es nadar en zonas con salvavidas. Datos recopilados por el NJDOH en instalaciones acuáticas reguladas entre 2018 y 2025 muestran que la presencia de un salvavidas reduce en 59 por ciento el riesgo de ahogamiento fatal, aunque el organismo aclara que no sustituye la supervisión de un adulto.
La segunda recomendación —y la que Melgar Traini subrayó como una de las más urgentes— es la supervisión constante y sin distracciones.
"Vivimos en la era de los dispositivos electrónicos; nuestros teléfonos pueden distraernos, y un segundo puede hacer la diferencia" entre un niño a salvo y un ahogamiento, señaló la vocera.
Pidicó designar siempre a un adulto responsable exclusivamente de vigilar a los menores en el agua, incluso cuando hay salvavidas presentes.
El comunicado añade una tercera medida: instalar cercas con puertas de cierre automático de al menos cuatro pies de altura alrededor de piscinas residenciales, lo que puede prevenir más del 80 por ciento de los ahogamientos infantiles en el hogar.
Las otras tres recomendaciones son inscribir a los niños en clases de natación, exigir el uso de chalecos salvavidas aprobados —el NJDOH desaconseja expresamente los flotadores de brazo, que no cumplen con los estándares de la Guardia Costera— y que padres y cuidadores tomen cursos de reanimación cardiopulmonar (RCP), disponibles de forma gratuita a través de la Cruz Roja Americana y la Asociación Americana del Corazón.
El documento oficial también identifica disparidades significativas: los niños indígenas americanos y afroamericanos registran tasas más altas de ahogamiento fatal que otros grupos, y los menores con autismo enfrentan un riesgo hasta 160 veces mayor que la población infantil general, ya que suelen sentirse atraídos por el agua por sus efectos sensoriales y pueden alejarse de sus cuidadores sin ser notados.
El 91 por ciento de esas muertes está vinculado a episodios de wandering, o fuga silenciosa del menor.
Melgar Traini agregó en entrevista un dato que no figura en el comunicado oficial: comunidades como la latina, la afroamericana y la indígena tradicionalmente han tenido menos acceso a clases de natación desde la infancia, por lo que instó a los residentes a buscar programas gratuitos disponibles en instalaciones públicas del estado.
El NJDCF, por su parte, lanzó este año la campaña Keep Me Safe para reforzar los mensajes de prevención en redes sociales y a través de un póster de seguridad acuática disponible para descarga gratuita. El NJDOH también participó en el diseño de la Estrategia de Seguridad Acuática de la NJSSA, que busca reducir los ahogamientos en el estado un 30 por ciento para 2030.
Para más información sobre playas y áreas naturales con salvavidas en Nueva Jersey, el NJDOH remite al sitio njbeaches.njdep.rutgers.edu.




