Incauta policía 150 escorpiones vivos ocultos en equipaje en aeropuerto
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 15 de junio de 2026.- La investigación por la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, estudiante brasileña de 21 años, tomó un nuevo rumbo luego de que tres organizadores de una actividad de rope jump en Limeira, estado de São Paulo, declararan ante la Policía Civil que no recuerdan quién debía verificar la instalación de los equipos de seguridad antes del salto.
La joven murió el 13 de junio tras ser lanzada desde la llamada Ponte do Esqueleto, una estructura abandonada de unos 130 pies de altura, sin estar conectada a la cuerda de seguridad. El hecho quedó registrado en videos difundidos en redes sociales y es investigado como homicidio con dolo eventual, figura jurídica que se aplica cuando una persona asume el riesgo de provocar un resultado fatal.
De acuerdo con medios brasileños, los detenidos, vinculados a las empresas Entre Cordas e Ih Voei, señalaron que no existía un responsable único para revisar los sistemas de anclaje y que las verificaciones eran realizadas por distintas personas. Uno de ellos reconoció no recordar si había asegurado personalmente a la víctima antes del salto.
Entre las declaraciones destacadas figura la de un instructor que afirmó: “A veces lo hace una persona, luego viene otra y comprueba si está bien”, al explicar la ausencia de un protocolo fijo de supervisión.
Las autoridades brasileñas mantienen en prisión preventiva a tres hombres de 27, 32 y 42 años, mientras continúan las diligencias para determinar responsabilidades. Otros tres involucrados fueron interrogados y posteriormente liberados.
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El caso también abrió un debate sobre la regulación de actividades extremas en la región. La alcaldía de Limeira anunció acciones legales contra el Gobierno federal al considerar que existieron omisiones en la supervisión y control del acceso a la Ponte do Esqueleto, un sitio donde ya se habían registrado accidentes graves en años recientes.




