Ordena presidente de Polonia bloqueo policial al Tribunal Constitucional
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 31 de octubre de 2026.- Una disputa por el control del Tribunal Constitucional de Polonia derivó en protestas y episodios de violencia frente a su sede en Varsovia, luego de que aparecieran en el portal oficial anuncios que identificaban a Anna Korwin-Piotrowska como nueva presidenta de la institución y suspendían temporalmente de sus funciones a Bogdan Swieczkowski y al vicepresidente Bartlomiej Sochanski.
El tribunal rechazó estos cambios y calificó las acciones como un intento de golpe de Estado. En un comunicado difundido en X, sostuvo que Swieczkowski continúa al frente del organismo y que Korwin-Piotrowska no tiene la condición de magistrada de esa corte.
La tensión también llegó a las calles, donde decenas de personas se concentraron para protestar contra la suspensión de los responsables del tribunal. La Policía informó que desplegó agentes en el exterior del edificio para garantizar la seguridad, luego de recibir una advertencia sobre posibles amenazas contra jueces y trabajadores.
Además, denunció que algunos manifestantes lanzaron objetos peligrosos y confirmó la detención de tres personas que saltaron la valla e ingresaron al recinto. En medio de la crisis, el presidente Karol Nawrocki interrumpió su viaje oficial a Senegal y regresó a Polonia para reunirse con Swieczkowski y el presidente del Tribunal Supremo, Zbigniew Kapinski.
Las reacciones políticas reflejaron las divisiones sobre la legalidad de los cambios. El ex primer ministro y diputado Mateusz Morawiecki cuestionó la suspensión de la dirección del tribunal y pidió al actual jefe de Gobierno, Donald Tusk, retirar a la Policía del lugar. A su vez, el expresidente Andrzej Duda responsabilizó al Ejecutivo de la crisis por su actuación en el proceso de elección de magistrados.
En el ámbito jurídico, el abogado Marcin Matczak también puso en duda las facultades de Korwin-Piotrowska para asumir temporalmente la presidencia y ordenar la suspensión de sus responsables. La controversia mantiene abierto el conflicto sobre la legitimidad de las decisiones y la dirección del máximo órgano de control constitucional polaco.




