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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 18 de septiembre de 2026.- Un estudio internacional en el que participó el Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC) confirmó por primera vez la presencia de la microalga tóxica Gambierdiscus australes en aguas territoriales de Cuba y todo el mar Caribe.
Esta especie produce ciguatoxinas, sustancias responsables de la ciguatera, una intoxicación alimentaria no bacteriana que afecta a los humanos tras consumir peces grandes que han acumulado la toxina.
La investigación identificó seis especies de microalgas del género Gambierdiscus, productoras de ciguatoxinas, tras analizar muestras del litoral de La Habana, según el estudio publicado en la revista ACS Environmental Au, según indicó el CEAC en un comunicado.
Aunque la especie Gambierdiscus caribaeus resultó ser la más representada, el hito científico radica en el registro inédito de la especie en la región.
“Un equipo multidisciplinario de científicos del Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC) ha liderado un relevante estudio ecotoxicológico y de taxonomía molecular que aporta hallazgos fundamentales para la seguridad alimentaria y la gestión del medio marino en Cuba. La investigación, publicada en la prestigiosa revista científica ACS Environmental Au, profundiza en el estudio de las microalgas bentónicas del género Gambierdiscus, responsables de la producción de toxinas asociadas a la ciguatera en la región del Caribe”, detallaron en el comunicado desde su cuenta de Facebook.
Con este avance, el CEAC reafirmó su compromiso con el desarrollo de la ciencia costera y la protección de los ecosistemas marinos, aportando datos para el monitoreo ambiental y la prevención de riesgos a la salud pública en la nación.
Las ciguatoxinas se acumulan en los tejidos de ciertos peces y, tras consumirlos, las personas pueden experimentar diversos síntomas como náuseas y vómitos, diarrea, dolor abdominal, síntomas neurológicos que incluyen hormigueo, entumecimiento y debilidad muscular, y síntomas cardiovasculares como bradicardia.




