Insta Trump a Ucrania a negociar un acuerdo por el costo de la guerra
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 20 de octubre de 2026.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que identificó aproximadamente 270 millones de dólares en actividad financiera sospechosa que podría estar relacionada con esquemas de fraude dirigidos a los programas federales de ayuda estudiantil.
A través de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), las autoridades revisaron reportes de actividad sospechosa enviados por instituciones financieras y detectaron más de 20 mil transacciones potencialmente irregulares desde febrero de 2026. Los hallazgos fueron remitidos a agencias federales para su investigación.
Según el Tesoro, casi 100 reportes de actividad sospechosa fueron presentados por instituciones financieras después de que FinCEN emitiera una alerta en julio de 2026 sobre posibles fraudes relacionados con ayudas estudiantiles federales.
Las autoridades explicaron que uno de los esquemas más comunes es el de los llamados estudiantes fantasma, en el que delincuentes utilizan información personal robada, como nombres y números de Seguro Social, para inscribir estudiantes ficticios y obtener fondos de ayuda financiera. En algunos casos, las víctimas desconocen que se ha solicitado asistencia educativa utilizando su identidad.
Otro método detectado es el de los estudiantes testaferros, en el que organizaciones fraudulentas pagan a personas reales por sus datos personales, las inscriben en instituciones educativas y posteriormente se apropian de los reembolsos de ayuda financiera emitidos a su nombre.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que los programas federales de asistencia educativa están destinados a ampliar las oportunidades académicas y no a beneficiar a personas que buscan obtener ganancias mediante actividades ilícitas.
Añadió que la administración continuará trabajando con instituciones financieras y agencias de seguridad para identificar fraudes y recuperar fondos públicos.
Por su parte, la secretaria de Educación, Linda McMahon, destacó que este año fue puesta en marcha una nueva herramienta de detección de fraude en el proceso de solicitud de ayuda estudiantil federal (FAFSA), con el objetivo de impedir irregularidades desde las primeras etapas del proceso.
Las autoridades advirtieron que estos esquemas afectan tanto a los contribuyentes como a los estudiantes legítimos, ya que desvían recursos destinados a becas y ayudas financieras, además de ocupar espacios académicos que deberían estar disponibles para estudiantes reales.
El Tesoro señaló que seguirá colaborando con el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para combatir el fraude y alentó a denunciantes e instituciones financieras a reportar actividades sospechosas que puedan contribuir a detectar redes delictivas vinculadas al uso indebido de fondos públicos.




