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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 26 de mayo de 2026.- La viabilidad de edificar una moderna planta de incineración de residuos en el condado de Miami-Dade quedó en suspenso luego de que la alcaldesa Daniella Levine Cava advirtiera la inviabilidad de continuar con el proyecto si no se aprueban incrementos presupuestarios.
Mediante un memorando oficial, la funcionaria de Florida indicó que resulta irresponsable seguir destinando fondos de los contribuyentes a la planeación de esta infraestructura de dos mil millones de dólares, pensada para reemplazar la planta de Doral destruida por un incendio en 2022. Esta postura surge como respuesta directa a la negativa de los comisionados locales para ajustar los gravámenes del servicio de recolección de desechos en la región.
Con respecto a las votaciones presupuestarias, ocho de los 13 integrantes de la Comisión del condado se posicionaron en contra de un aumento del dos por ciento en las tarifas de recolección residencial, tarifa que habría elevado el costo anual por hogar a 716 dólares a partir del 1 de octubre.
A este respecto, legisladores como Roberto González argumentaron que es necesario optimizar los recursos existentes sin generar cargas financieras adicionales para los ciudadanos. En contraste, la administración central precisó que el Departamento de Residuos Sólidos requiere de estos ajustes para enfrentar los costos operativos rutinarios y sostener el complejo sistema energético derivado de la quema de basura.
Por tal motivo, la alcaldesa enfatizó que la localidad ya ha desembolsado más de 13 millones de dólares únicamente en consultorías externas encaminadas a la búsqueda y diseño de la nueva central tecnológica. A pesar de que la estructura gubernamental cuenta con margen de tiempo para buscar consensos tras los comicios de agosto, el documento emitido sugiere que la jefatura del condado no planea reintroducir la propuesta tarifaria en el corto plazo.
De este modo, la falta de financiamiento seguro perfila el abandono definitivo de la iniciativa ambiental, un tema que genera un constante seguimiento en las agendas de servicios públicos dentro de Estados Unidos.




