Provoca incendio forestal evacuaciones en Naples, Florida
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de abril de 2026.- La administración estadounidense contempla girar su atención política hacia Cuba una vez que finalicen las hostilidades en Irán. Durante una comparecencia en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump describió a la isla como una nación en crisis profunda y vinculó el futuro de las iniciativas de presión económica con el cierre del frente bélico en Oriente Medio.
El mandatario destacó que el asedio petrolero implementado por Washington busca condicionar el suministro energético del país caribeño, el cual demanda aproximadamente 60 mil barriles de crudo cada jornada para operar.
Respecto a la reciente autorización de entrada a buques rusos cargados con cien mil toneladas de crudo, el Ejecutivo de Estados Unidos aclaró que estas licencias se evalúan de forma individual y no representan un cese de las restricciones.
“Es posible que hagamos una parada en Cuba una vez que hayamos concluido con esto”, puntualizó Trump al referirse al conflicto iraní. Esta postura refuerza el bloqueo energético que se intensifica desde inicios de año, afectando la logística de importación que sostiene el sistema eléctrico y de transporte cubano.
El jefe de Estado justificó el endurecimiento de la política exterior citando el historial de la gobernanza en la isla, a la cual calificó de opresiva. Ante los medios de comunicación, Trump hizo hincapié en el respaldo recibido por la comunidad cubano-estadounidense y sugirió que el actual sistema político de la nación caribeña se encuentre cerca de un punto de quietud.
Aunque mencionó la posibilidad de una transición bajo influencia estadounidense, las autoridades mantienen, por el momento, el análisis discrecional de cada envío de combustible que intenta atracar en puertos cubanos.




