Libros de ayer y hoy
Destruyen, para obtener las “tierras santas”
Las llamadas tierras santas son unos de los más grandes negocios que existen. La forma como terrenos comunes, pasa a ser constante y sonante cuando países y grupos se apoderan de esos lugares. Son capaces de matar y destruir todo, como lo ha hecho Israel en los últimos años y lo sigue haciendo en este momento en Cisjordania donde está destruyendo construcciones para levantar otras. Los miles y miles de asesinatos cometidos por el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, han tenido un fin que se lleva a la discusión utilitaria. De todos los países que tienen un alcance de las llamadas tierras santas, entre ellos aparte de Palestina, Egipto, Líbano, Chipre, Rodas, y otros más, Israel es el que tiene más kilometraje y su propia capital Jerusalén es el centro de esos ritos. Se mencionan nada menos que 22 mil 245 kilómetros cuadrados contra 6 mil 220 kilómetros cuadrados que tiene Palestina con Cisjordania y Gaza. Entonces, ¿para qué tanta agresión? La euforia asesina de ese delincuente ya condenado como criminal por la Corte Penal Internacional, vive una alteración que desde luego no tiene nada de santa, sino el interés económico que puede llegar a su país. Así se manifiesta a nivel mundial.
LA SANTIDAD DE TIERRA ES SOLO ENUNCIADO; EN REALIDAD ES EXPLOTACIÓN
Toda tierra que da para vivir, es considerada santa por sus poseedores. La otra, ya mencionada, que también los creyentes llaman santa, es solo la concepción religiosa del judaísmo, cristianismo y de los islamismos. Y desde luego lo que extendieron en otros lugares, como México, en el que están representados todos, mayormente los cristianos a través del catolicismo. Grupos entre ellos que tienen diferencias, pero que en general coinciden con el señalamiento de las tierras santas. La causa ya conocida, el nacimiento, vida, recorrido y muerte de su personaje central terrestre, Jesucristo. El desplazamiento en Cisjordania en este momento, de la que ya prácticamente se ha apoderado Israel, plantea en ese país una nueva ciudad. Como en su momento Donald Trump ha hablado de crear un entorno turístico a la orilla de la playa de Gaza. Los dos tipos tienen al respecto pláticas y proyectos, nada santos por cierto.
EL USO DE TIERRAS DEBE SER EN TODO PAÍS, CON LA JUSTA APLICACIÓN DE LA LEY
Decíamos arriba que toda tierra que da para vivir es considerada santa sin ningún sentido religioso. Y nos imaginamos a los que lucharon por esas tierras en la Revolución y como pensaban en un triunfo que les daría un trozo de tierra. No siempre se cumplió. Pero ahora en las tierras asoman nuevos valores, surgen otros nombres y potencialidades. México acaba de recuperar mil 126 tierras concesionadas que permanecían ociosas en casi todo el país, y por otro lado surge una nueva configuración de nombre y valor de tierras raras, insumos estratégicos y minerales críticos que se insertan en la incorporación de nuevas tecnologías. Y que desde luego, se podrá compartir y recibir de parte de otros países el acceso a sus tierras. Las mencionadas tecnologías han dado valores propios a muchos países y se proyecta una nueva etapa al respecto, que desde luego no tendrá nada de santidad. Solo la justa aplicación de la ley.


