Estrés académico ¿amigo o enemigo?
No midieron las consecuencias.
Algo por demás extraño, pues no hay nada que les interese más que establecer agenda y controlar la conversación pública. Quizá porque han perdido dicha capacidad es que se fueron de bruces, impulsados por la desesperación de recuperarla. ¿Cómo reviven la captura de El Mayo mientras protegen a Rocha Moya? Y, para colmo, les saltó el conejo de la chistera con el extraño caso del piloto devenido en tragicomedia.
Para ellos gobernar es, por sobre todas las cosas, comunicar y, por lo mismo, cuesta trabajo pensar que hayan cometido un error tan elemental y no previeran que se les revertiría. El tema no se les impuso, la propia presidenta Sheinbaum lo llevó a su conferencia mañanera.
Tensaron las relaciones con Estados Unidos, aunque sus ataques los apuntaron contra Ken Salazar, exembajador de la administración Biden; un ajuste de cuentas por andar contando infidencias.
El reportaje del periodista Luis Chaparro en Pie de Nota,sobre la exposición de la aeronave en la que se llevaron a Zambada en un museo de Nuevo México, misma que fue donada por el FBI, sirvió de pretexto para retomar y escalar el caso. El régimen dio resonancia nacional a la noticia, pues de ahí se agarraron para denunciar injerencismo, replicando la molestia que, en su momento, mostró López Obrador.
Referenciageneral
Es verdad que la agencia sugirió su participación e incluso divulgó el nombre del operativo, Air Kings, aunque, también es cierto, no lo hizo de manera oficial. Podían haberlo ignorado o darle la vuelta diciendo que verificarían el reportaje, pero optaron por engancharse. Tenían apremio en responderle a Ken Salazar y vieron la oportunidad.
El linchamiento moral es la consecuencia automática de cuestionar al expresidente o decir algo que le disguste. Tildan de mentiroso y cómplice en la violación de la soberanía al diplomático por haber negado la participación de Estados Unidos y sus agencias en la detención y traslado de El Mayo.
Los ataques se dan poco después de que Salazar, en un adelanto de sus Memorias, revelara que López Obrador tiene miedo de lo que diga el emblemático líder del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos, según información del primer círculo del expresidente.
Pero, por mucho que quisieran vacunarse de esa y otras revelaciones incluidas en el libro, es a todas luces una reacción excesiva, dadas sus implicaciones. Es plausible que hayan decidido tensar la relación con el poderoso vecino porque saben que viene otra oleada contra la huachinarcopolítica y ahí no pueden transigir porque, como lo ilustró un magnífico cartón de Paco Calderón, todos los caminos llevan a Palenque.
En cualquier caso, eligieron mal el terreno de la disputa por muchas razones. La historia no les favorece. El agravio denunciado es por violación a la soberanía en la captura de un poderoso criminal que durante décadas no había podido ni querido detener el Estado mexicano. ¿Acaso sería preferible tenerlo en libertad?
Por otra parte, la probable participación de Rocha Moya en la operación está lejos de aclararse. El Mayo lo acusa de tenderle una trampa y, junto al polémico secuestro, se dio el asesinato de Melesio Cuén, el principal rival político del gobernador. La Fiscalía estatal realizó un montaje para hacer creer que lo ultimaron en una gasolinería, lo cual sigue en la impunidad. Desde su elección, las evidencias del contubernio con el cártel del lugar han sido abundantes. Ni por él, ni por Zambada, los mexicanos se van a envolver en la bandera.
La protección de narcopolíticos es flanco abierto del régimen y el discurso soberanista se tropieza con la realidad. No hay condiciones para una confrontación con Estados Unidos, no solo por la conocida dependencia y condición asimétrica, también porque el contubernio con el crimen significa mayor debilidad frente a ellos.
Las palabras no se corresponden con los hechos. Las primeras parecen destinadas a calmar a López Obrador y los segundos para hacer lo propio con Trump. Eso explica por qué se rasgan las vestiduras por la soberanía mancillada, pero antes entregaron a Estados Unidos al piloto que se llevó al El Mayo, episodio que podría pasar por sketch cómico.




