Asocian mayor consumo de alimentos saludables con cáncer pulmonar
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de abril de 2026.- Un estudio científico identificó que el consumo de aceite de oliva extra virgen podría contribuir a preservar la función cognitiva en adultos mayores, al influir de manera positiva en la microbiota intestinal. La investigación, publicada el 24 de enero de 2026 en la revista científica Microbiome, analizó durante dos años a 656 personas de entre 55 y 75 años con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
De acuerdo con los resultados, los participantes que incorporaron aceite de oliva virgen extra en su dieta presentaron mejores desempeños en pruebas de memoria y pensamiento, en comparación con quienes consumieron aceite de oliva refinado. Además, mostraron una mayor diversidad de bacterias intestinales beneficiosas, un factor asociado con la salud cerebral.
El estudio, titulado Consumo total y de diferentes tipos de aceite de oliva, microbiota intestinal y cambios en la función cognitiva en adultos mayores, fue desarrollado por un equipo internacional encabezado por Jiaqi Ni, Stephanie K. Nishi, Nancy Babio y Jordi Salas-Salvadó, entre otros investigadores.
Los científicos evaluaron muestras biológicas y hábitos alimenticios, junto con pruebas neuropsicológicas aplicadas al inicio y al final del periodo de seguimiento.
Los hallazgos indican que ciertos microorganismos intestinales, como la bacteria Adlercreutzia, podrían desempeñar un papel clave en la relación entre la dieta y la función cognitiva. En particular, el análisis sugiere que esta bacteria actúa como mediadora en los efectos positivos asociados al consumo de aceite de oliva virgen extra.

Por el contrario, el estudio también detectó que un mayor consumo de aceite de oliva común o refinado se relaciona con menor diversidad microbiana y un deterioro cognitivo más acelerado. Esto refuerza la importancia de diferenciar entre los tipos de aceite de oliva en la alimentación diaria.
Los investigadores concluyen que la calidad de las grasas consumidas es determinante para la salud, no solo a nivel cardiovascular, sino también en el funcionamiento del cerebro durante el envejecimiento. No obstante, señalan que se requieren más estudios clínicos para confirmar estos efectos y profundizar en los mecanismos biológicos involucrados.
La investigación aporta nueva evidencia sobre la interacción entre dieta, microbiota intestinal y salud cognitiva, en un contexto de creciente interés por estrategias nutricionales que contribuyan a un envejecimiento saludable.




