Predice estudio IA riesgo de cáncer de mama con 4 años
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 4 de marzo de 2026.- La tecnología aplicada a la salud alcanzó un nuevo hito con el desarrollo de BRAIx, un algoritmo de inteligencia artificial diseñado para estimar la probabilidad de que una mujer desarrolle cáncer de mama en un horizonte de cuatro años.
Esta herramienta, cuyos resultados fueron publicados por la revista The Lancet Digital Health, basa su eficacia en el análisis de mamografías de casi cuatrocientas mil pacientes. La investigación destaca por su capacidad para identificar riesgos latentes incluso en personas que previamente habían recibido un alta médica tras estudios convencionales.
Diferenciándose de los sistemas tradicionales que solo localizan tumores existentes, este modelo traduce las imágenes radiológicas en un "biomarcador automatizado". Ignacio Miranda, especialista en diagnóstico por imagen de mama, explicó que el estudio convierte a la IA en un instrumento de estratificación de riesgo poblacional.
La implementación de este avance en Estados Unidos y otros países permitiría un uso más racional de pruebas de alto costo, como las resonancias magnéticas, y ayudaría a reducir el sobrediagnóstico en casos de bajo impacto clínico.
La validación del sistema se realizó mediante pruebas en grupos independientes de Australia y Suecia, involucrando a más de cien mil mujeres para evitar sesgos en el aprendizaje del algoritmo. Los datos globales indican que cada año se diagnostican cerca de 2.3 millones de nuevos casos de esta enfermedad.
Con la aplicación de BRAIx, casi una de cada diez mujeres situadas en el dos por ciento de mayor riesgo logró un diagnóstico dentro del plazo previsto, lo que facilita el inicio temprano de tratamientos complementarios y disminuye la ansiedad por pruebas innecesarias en pacientes de bajo riesgo.
La integración de estos procesos en el ámbito sanitario busca disminuir la carga operativa de los especialistas médicos, permitiendo la detección de patrones imperceptibles para el ojo humano. Pese a la autonomía del software, la comunidad científica enfatiza que el uso de estas herramientas debe mantenerse bajo estricta supervisión profesional para garantizar la precisión en cada etapa del proceso preventivo.


