Emite FSIS alerta por nuggets de pollo con posible plomo
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de abril de 2026.- El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., anunció este jueves el lanzamiento de Systematic Targeting Of MicroPlastics (STOMP), un programa federal orientado a medir, comprender y reducir la presencia de microplásticos en el cuerpo humano.
De acuerdo con el funcionario, la iniciativa contará con una inversión inicial de 134 millones de dólares y se desarrollará en coordinación con la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y otras instancias científicas. El objetivo central es generar evidencia sobre los efectos de estas partículas en la salud, en medio de crecientes estudios que han detectado microplásticos en sangre, pulmones y tejidos humanos.
“No podemos tratar lo que no podemos medir. No podemos regularizar lo que no entendemos. Así que hoy, HHS, junto a la EPA, está tomando acción directa”, señaló Kennedy durante el anuncio.
El programa buscará responder tres preguntas clave: qué daños provocan los microplásticos en el organismo, cómo se generan o acumulan y qué estrategias pueden aplicarse para reducir su impacto.
“Es un programa nacional de 134 millones de dólares para medir, entender y eliminar los microplásticos del cuerpo humano”, añadió.
🚨BREAKING: @EPA and @HHSGov are acting together to confront microplastics as a growing public health threat.@SecKennedy: “One analysis estimates that the average person ingests tens of thousands microplastic particles each year through food, water, and air. Another study… pic.twitter.com/c8EZRBW3dQ
— HHS Rapid Response (@HHSResponse) April 2, 2026
"Un análisis estima que la persona promedio ingiere decenas de miles de partículas de microplástico cada año a través de los alimentos, el agua y el aire. Otro estudio reporta concentraciones en el cerebro equivalentes en masa a aproximadamente una cucharada de plástico en cada cerebro humano”, agregó.
En años recientes, investigaciones académicas han vinculado la exposición a microplásticos con posibles riesgos inflamatorios y hormonales, aunque la comunidad científica aún debate el alcance de sus efectos.
Con STOMP, el gobierno estadounidense busca consolidar datos que permitan futuras regulaciones y políticas públicas en materia ambiental y sanitaria.




