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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 28 de marzo de 2026.- Los niveles de los llamados químicos eternos en los sistemas públicos de agua de Nueva Jersey se redujeron hasta en un 55 por ciento tras la implementación de límites estatales, según un análisis de datos de monitoreo recopilados durante 19 años.
El estudio, liderado por investigadores de Rutgers Health y publicado en la revista Environment International, evaluó por primera vez de forma sistemática si las regulaciones sobre estas sustancias logran disminuir la contaminación en el agua potable.
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS, son compuestos sintéticos utilizados desde la década de 1940 en productos de uso cotidiano como utensilios antiadherentes, ropa impermeable y espumas contra incendios. Su persistencia en el ambiente y en el cuerpo humano ha generado preocupación por su posible vínculo con problemas de salud, incluidos daños hepáticos, alteraciones del sistema inmunológico y cáncer.
De acuerdo con estudios citados en la investigación, cerca del 99 por ciento de los estadounidenses presenta rastros detectables de PFAS en la sangre. Incluso concentraciones bajas en el agua pueden traducirse en niveles mucho más altos en el organismo.
El equipo analizó cerca de 12 mil muestras de agua entre 2006 y 2025 en 47 sistemas que abastecen a casi la mitad de la población estatal. Los resultados mostraron que el PFOA cayó un 55 por ciento y el PFNA un 50 por ciento tras las recomendaciones del Drinking Water Quality Institute, mientras que las muestras que superaban los límites de seguridad también disminuyeron de forma significativa.
“Sabíamos que estas normas se habían implementado y que ya han pasado casi 10 años”, explicó Hari Iyer, autor principal del estudio, y añadió: “Queríamos ver si había algún impacto de estas regulaciones en los niveles reales en el agua”.
Según informaron los investigadores, muchas empresas de agua comenzaron a actuar antes de que las normas fueran obligatorias, cerrando pozos contaminados e instalando sistemas de filtración. Aun así, el estudio advierte limitaciones y señala que algunas sustancias no reguladas podrían estar en aumento.




