Analiza estudio uso de semaglutida contra consumo de alcohol
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de mayo de 2026.- Un estudio de la Universidad Rutgers sugiere que ciertas alteraciones en los vasos sanguíneos del ojo podrían servir como una señal temprana de cambios cerebrales relacionados con el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer.
La investigación utiliza tecnología avanzada de neuroimagen para analizar si estas anomalías, visibles en la parte blanca del ojo, pueden reflejar procesos neurodegenerativos antes de que aparezcan síntomas evidentes.
Según el informe, el equipo liderado por la investigadora Gina Roslan y el profesor Joshua W. Miller emplea una herramienta no invasiva conocida como microscopía intravital asistida por computadora, que permite observar en tiempo real los pequeños vasos sanguíneos del ojo.
“Nuestros hallazgos iniciales muestran que los participantes con deterioro cognitivo tienen un mayor número de anomalías en los microvasos del ojo que aquellos con función cognitiva normal”, explicó Roslan.
El estudio incluyó a adultos mayores de 60 años, quienes también fueron evaluados mediante pruebas cognitivas y resonancias magnéticas cerebrales.
De acuerdo al estudio, los participantes con deterioro cognitivo presentaron más cambios en el cerebro, como lesiones asociadas a neurodegeneración y menor volumen de materia gris en áreas profundas. Además, mostraron niveles elevados de homocisteína, un aminoácido vinculado a problemas vasculares.
“Al identificar estos biomarcadores tempranos, creemos que las personas en riesgo pueden ser detectadas antes de que ocurra un deterioro cognitivo clínico, lo que permitiría aplicar intervenciones como cambios en la dieta o tratamientos médicos”, señaló Miller.
Aunque esta tecnología aún se limita a entornos de investigación, los expertos consideran que podría integrarse en la práctica clínica en el futuro.




