Busca NYPD a niña de 11 años desaparecida en Queens
MANHATTAN, Nueva York, EU, 27 de septiembre de 2026.- El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró ante la Asamblea General de Naciones Unidas que Moscú continuará la guerra en Ucrania hasta alcanzar los objetivos que ha fijado para su denominada “operación militar especial”, mientras acusó a los países europeos de obstaculizar las negociaciones y propuso avanzar hacia una nueva arquitectura de seguridad para Eurasia.
“Nuestra lucha por la verdad y por la justicia se llevará hasta el final”, afirmó el canciller este sábado en el Debate General del 81 periodo de sesiones. “Los objetivos de la operación militar se alcanzarán y las amenazas a la seguridad de Rusia serán eliminadas. La paz se restaurará”.
La expresión “operación militar especial” es la denominación utilizada por Moscú para la guerra iniciada con la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. La ONU continúa describiendo el conflicto como una invasión rusa de Ucrania y ha reiterado sus llamados a un alto el fuego y a una paz conforme a la Carta de Naciones Unidas.
Lavrov responsabilizó principalmente a Europa por la falta de avances diplomáticos. “Europa está haciendo todo lo posible para impedir un acuerdo pacífico y perturbar las negociaciones en las que interviene la administración de Trump”, aseguró. También acusó a países occidentales de “bombardear al régimen ucraniano con armas” y ayudar a Kiev mediante drones y misiles en ataques contra infraestructura civil.
Cuatro años y medio después del inicio de la invasión, sin embargo, la línea del frente registra pocos movimientos mientras la guerra se ha extendido mediante ataques de largo alcance, drones y operaciones contra infraestructura en ambos países.
Desde febrero de 2022, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha verificado al menos 16 mil 874 civiles muertos en Ucrania, incluidos 820 niños, y más de 51 mil heridos, aunque la cifra real probablemente sea mayor, de acuerdo con la información de Naciones Unidas proporcionada para esta nota.
El impacto sobre la población civil se intensificó durante el verano. Julio fue el mes más mortífero para civiles en Ucrania desde mayo de 2022, con al menos 17 niños muertos y 166 heridos.
En agosto, nuevos ataques con misiles y drones dejaron decenas de muertos y heridos, mientras el uso de drones FPV aumentó un 60 por ciento durante el año.
El responsable humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher, describió partes de Jersón como un “paisaje distópico de zonas de exterminio y drones kamikaze”.
La guerra también ha provocado víctimas dentro de Rusia. Según cifras de las autoridades rusas recogidas por Naciones Unidas, 329 civiles murieron y dos mil 197 resultaron heridos entre enero y julio, un incremento de 119 por ciento frente al mismo periodo de 2025.
Lavrov retomó además una de las principales líneas argumentales utilizadas por Moscú desde el inicio de la guerra: acusó a las autoridades ucranianas de promover políticas contra el idioma ruso y volvió a asociar al Gobierno de Kiev con el nazismo. “Ochenta años después, sin embargo, no todos han aprendido las lecciones de Núremberg”, dijo.
Más adelante afirmó que “en Ucrania, el idioma ruso está prohibido”, y acusó a gobiernos europeos de ignorar lo que presentó como violaciones a los derechos lingüísticos y religiosos.

El jefe de la diplomacia rusa utilizó también su intervención para promover un nuevo sistema de seguridad continental. Lavrov sostuvo que una paz duradera requiere respetar el principio de “seguridad igual e indivisible”, bajo el cual, argumentó, ningún Estado debería fortalecer su seguridad perjudicando la de otros. “Ningún grupo de países o países debe intentar dominar el ámbito de seguridad”, afirmó, antes de cuestionar la expansión de la influencia de la OTAN.
Lavrov anunció que Rusia, Bielorrusia y otros países habían adoptado en Nueva York una declaración para comenzar a trabajar en una Carta Euroasiática vinculada a una nueva arquitectura continental.
“Instamos a todos los países que deseen ser parte de esta nueva arquitectura continental de paz y de desarrollo a contribuir con el éxito de esta importante iniciativa”, declaró. Según Moscú, el proyecto buscaría complementar los mecanismos de seguridad existentes y adaptarlos a lo que Lavrov describió como “las realidades geopolíticas de este nuevo mundo multipolar”.
La propuesta llega mientras los intentos diplomáticos para detener la guerra muestran escasos avances y Naciones Unidas advierte de un nuevo deterioro de la situación humanitaria de cara al invierno. La organización lanzó un plan de 358 millones de dólares para proporcionar calefacción, refugio y atención médica a dos millones de personas, mientras los ataques contra infraestructura energética continúan amenazando servicios esenciales.
Lavrov cerró también con un llamado a reformar el sistema de Naciones Unidas para reflejar, según Moscú, un orden internacional más multipolar. Rusia se mostró a favor de aumentar la representación de Asia, África y América Latina en el Consejo de Seguridad y respaldó las candidaturas de Brasil e India para ocupar escaños permanentes.
“La reforma del Consejo de Seguridad no puede prever escaños adicionales para países occidentales”, afirmó, antes de insistir en que la ONU debe representar “a toda la comunidad internacional y no solamente a algunos Estados”.