Llaman a militares cubanos a evitar actos de represión contra civiles
TRENTON, Nueva Jersey, Estados Unidos, 14 de mayo de 2026.- Nicolás Maduro Guerra reconoció que el movimiento político encabezado por su padre debe disculparse ante la sociedad venezolana debido a los errores y momentos difíciles atravesados bajo su liderazgo. En una entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel, el legislador de 35 años señaló que la responsabilidad de iniciar un proceso de reconciliación recae directamente en el oficialismo.
"Es cierto que ha habido momentos difíciles, errores que hemos cometido y excesos por los que, como chavismo, debemos pedir perdón. La responsabilidad de dar el primer paso recae en nosotros", puntualizó el diputado durante el encuentro.
Respecto a la actualidad de su padre, quien permanece detenido en Nueva York a la espera de un juicio por cargos de narcoterrorismo, Maduro Guerra detalló que mantienen una comunicación telefónica constante. Detalló que el exjefe venezolano suele contactar a sus allegados diariamente alrededor de las 19:00 horas para transmitirles mensajes de resiliencia y solicitarles que mantengan el optimismo.
No obstante, manifestó su inquietud por la salud de su padre debido a la dieta carcelaria: Mi padre siempre se ha alimentado muy sano. Ahora consume sobre todo hidratos de carbono, alimentos muy procesados y demasiada sal, explicó sobre las condiciones en el centro de reclusión de la EU.
A la par de estas preocupaciones familiares, el diputado destacó que el exmandatario ocupa su tiempo en la lectura de la Biblia y en el estudio básico del idioma inglés mientras se resuelve su situación jurídica en EU. El proceso judicial continúa su curso luego de que tanto el exlíder venezolano como su esposa se declararan no culpables de las acusaciones de conspiración.
Al ser cuestionado sobre los fallos internos, Maduro Guerra citó como ejemplos graves la actuación de la Policía y la Justicia, que no siempre ha garantizado unos procesos justos, marcando un giro en el discurso oficialista al aceptar públicamente irregularidades en la administración del orden público.




