Libros de ayer y hoy
Colombia es el país donde nací. Es parte de quien soy y hoy mi corazón está con mi país.
Me ha tomado casi una semana escribir esto.
Mi esposa y mi hija están en Colombia en este momento. Pasan allí parte de casi todos los veranos. Están bien y a salvo, y por eso estoy profundamente agradecido.
Pero tenerlas allí hace que todo lo que está sucediendo se sienta aún más cerca.
Construí mi vida en Estados Unidos, pero Colombia nunca ha dejado de ser mi hogar. Allí está mi familia. Allí están mis recuerdos. Y una parte de mi identidad siempre estará allí.
Y con esa conexión viene también una responsabilidad.
Durante los últimos días he estado haciendo llamadas, haciendo preguntas y tratando de entender algo muy importante: ¿Dónde puede nuestra ayuda generar el mayor impacto?
Mi primer impulso fue pedir inmediatamente ayuda a todas las personas que conozco. En cambio, decidí tomarme un tiempo para identificar iniciativas que ya existen y personas que ya están trabajando sobre el terreno, para que podamos canalizar nuestro apoyo hacia donde realmente pueda generar un impacto.
Porque esto no se trata solamente de lo que Colombia necesita hoy.
Se trata de lo que Colombia necesitará dentro de varios meses.
Hoy vemos los videos y las imágenes. Vemos viviendas afectadas y familias enfrentando una enorme incertidumbre. Pero eventualmente las cámaras se irán, las redes sociales pasarán a otro tema y la atención del mundo estará en otro lugar.
Esas familias seguirán allí.
Pienso especialmente en las comunidades rurales que quizás no reciban la misma atención: el pequeño empresario tratando de reabrir su negocio, el agricultor intentando recuperarse o la familia reconstruyendo su hogar y su sustento.
Y es allí donde creo que muchos de nosotros podemos marcar una diferencia.
Si formas parte de un Club Rotario, un Club de Leones, otra organización comunitaria, o simplemente quieres ayudar directamente a un pequeño empresario o a una familia, comunícate conmigo.
No necesitas financiar un gran proyecto de construcción para generar un impacto significativo.
Tal vez tu club pueda adoptar una pequeña comunidad rural. Tal vez una empresa pueda ayudar a otra empresa a ponerse nuevamente de pie. Tal vez un grupo de amigos pueda ayudar a una familia a reemplazar las herramientas o equipos que necesita para volver a generar ingresos.
Pueden parecer acciones pequeñas, pero para quien recibe ese apoyo pueden ser transformadoras.
Haré todo lo que esté a mi alcance para conectar a personas y organizaciones interesadas en ayudar con comunidades donde la asistencia quizás no esté llegando tan rápido o con tanta frecuencia como en las zonas que reciben mayor atención.
Lo que más me interesa es crear conexiones humanas y significativas, donde podamos ver y medir el impacto de nuestro apoyo.
La recuperación no consiste simplemente en reconstruir estructuras.
Se trata de reconstruir vidas, medios de sustento, negocios y comunidades.
Colombia es el país donde nací. Es donde están hoy mi esposa y mi hija. Es donde viven personas que amo.




