¿AMLO y Rocha, el principio del fin?
Los monstruos con estructuras humanas ya no son solo parte de la literatura. Son seres vivientes que en su momento rebasaron esa estructura y se convirtieron en monstruos destructores. En el capítulo que el escritor alemán Stefan Bollmann le dedica a Mary Shelley en su obra Mujeres y libros, señala que Frankenstein se convierte en un ser desalmado “porque se le niega incluso la forma más elemental del reconocimiento”. Puede haber ocurrido con aquel monstruo de fantasía en 1818, pero no creemos que los monstruos que transitan en plena destrucción por el mundo hoy en día carezcan de reconocimiento. El hecho de que sus propios ejércitos los acompañen a donde ellos digan es reconocer un poder y sumarse a él. Sin que hubiera omisión, desde 1948 Israel agrede a Palestina.
PESE A SU PRESENCIA, FRANKENSTEIN PARA MARY SHELLEY ERA UNA MUJER
De acuerdo al análisis que se ha hecho del monstruo de Mary Shelley, que fue creado en la novela por el médico Víctor Frankenstein, para ella se trataba de una mujer por las características que le impuso, partiendo del comportamiento que se daba a las mujeres en esa época, ya que la suya, creada a partir de retazos humanos, había aprendido su forma de ser escuchando tras la puerta, ya que las mujeres no eran enseñadas directamente en ese tiempo. Aunque siempre se ha creído que el resultado de aquella anexión era masculino, y así se ve además el monstruo, Mary lo define en comentarios, imágenes, en filmes: “En la marginalidad social del monstruo Frankenstein, se refleja la exclusión contemporánea de la mujer de los ámbitos elementales de la vida social”. Eso lo dice Bollmann a partir de los comentarios de Mary.
LA CREACIÓN DE UN MONSTRUO HOY EN DÍA NO NECESITA RETAZOS. SE DAN SOLOS
La forma como llegó Mary a la conformación de su monstruo tiene características muy sencillas. Solía participar en una reunión en la que cada quien presentaba una obra y ella, muy tímida, fue la última en presentar la suya. Por lo general, las presentaciones de esas obras eran sobre vampiros. Pero ella, partiendo de la diversidad que mostraban estos vampiros, llegó a la conclusión de crear un personaje hecho de muchos retazos humanos. La presentación de su trabajo fue inicial, pero dejó interesados a todos los presentes. Y fue hasta después, en 1818, que lo presentó totalmente. Y que de inmediato se convirtió en una de las grandes obras universales.
BYRON, SHELLEY Y POLIDORI, FUERON TESTIGOS DE LA CREACIÓN DE FRANKENSTEIN
Los que estaban con Mary Shelley cuando lanzó su creación del monstruo de tantos pedazos son considerados de los grandes creadores en su país, los poetas George G. N. Byron, Percy B. Shelley y John W. Polidori, el creador de vampiros. Todos ellos murieron jóvenes: Shelley a los 30 años, ahogado; Polidori a los 25, probablemente en suicidio; y Byron en los treinta y tantos, mientras apoyaba en sus luchas a los griegos en su país. Mary disfrutó del éxito de su obra hasta los 53 años al fallecer en Londres en 1851 de un tumor cerebral. Eso lo consigna Bollmann en su interesante libro sobre mujeres talentosas que transitan por Mujeres y Libros, Una Pasión con Consecuencias (Seix Barral 2015).




