Teléfono rojo
Leyes, ante protestas. Hay derechos de terceros
El derecho a protestar y a pedir, no está sujeto a discusión. El problema es como se pide y qué se pide. Ya hemos mencionado en otras ocasiones que en los últimos dos gobiernos se ha abierto la posibilidad de expresarse y mucha gente que estaba dentro de las llamadas mayorías silenciosas lo tomaron en cuenta. Pero es el caso que esas protestas han rebasado la petición propiamente dicha, primero en la utilización de los sitios en los que ocupan muchas veces avenidas completas que trastornan el tráfico. Lo otro es que la petición no siempre está sujeta a una gran protesta o bien, solicitudes que no tienen una base viable de ser concedidas. De acuerdo a datos publicados, a diario se producen entre 6 y ocho marchas y protestas precisamente en sectores en los que se precisa la fluidez del tráfico.
EL DERECHO DE PROTESTAS, TIENE ENFRENTE EL DERECHO DE RESPETO DE OTROS
Con el derecho de protestas que por lo general se realiza en calles, avenidas, frente a edificios que son cerrados y otros lugares de presión, sucede un poco como en el ejercicio de la libertad de expresión. En ese caso la Constitución es muy clara al señalar los derechos de terceros, pero los que hablan o escriben de más, insultan o blasfeman, nunca respetan esa orden constitucional. Los protestantes de calles tienen todo el derecho para hacerlo, pero las calles o avenidas tienen diferentes espacios y lo normal y legítimo, es que se use una parte del sitio y se deje otra a los ciudadanos que tienen igual derecho a moverse libremente. Hace poco, en una marcha en avenida Reforma se obstruyó incluso el paso de los camiones del Metrobús por muchas horas. El daño fue enorme para miles de gentes que requieren por necesidad esos vehículos. Lo mismo pasa en las carreteras o lugares específicos como acaba de suceder en el AIFA, que por largo tiempo fue copado por un grupo de demandantes.
ANTE CHANTAJES, UNA LEY QUE REGLAMENTE SIN AFECTAR PROTESTAS
En el momento de escribir esto, están en plena protesta grupos de campesinos y de transportistas. Y está latente la amenaza de la CNTE, transportistas y otros grupos, para hacer paros y marchas y otras obstrucciones en el marco del evento de futbol Copa Mundial de la FIFA 2026. Este durará dos semanas, que pueden utilizar los de las protestas, para aplicar chantajes que resuelvan sus problemas. Dicho evento les puede interesar a muchos, pero hay otros ciudadanos que seguirán sus actividades y precisan ejercer sus derechos en ellas, sin paros. En el caso de los maestros, ya se están adelantando y anuncian huelga el primero de junio, para lograr sus demandas, algunas fuera de lugar. Lo más probable es que terminen en el Zócalo y obstruyan programas que se han creado para celebrar el acontecimiento deportivo. El Zócalo es un ejemplo de derechos a terceros vulnerados. De acuerdo a su estructura legal, pertenece a todo el pueblo de México porque todos pueden tener acceso a él. Pero si algunos se instalan por tiempo indefinido aunque sea en una porción, se está violando la propia contextura de la plaza. Para todo lo expuesto, es preciso pensar cuanto antes, en justa legislatura que sirva a todos.




