Indicador político
El mal en la belleza poética o en la muerte actual
¿Qué es la maldad, la muerte impuesta como se está viendo actualmente en el mundo? ¿0 las expresiones poéticas que exaltando la belleza, denuncian el mal? El 9 de abril, se cumplen 205 años del nacimiento de uno de los poetas fundamentales, de la concepción de la belleza: Charles Baudelaire. Se sorprenderán esos que llevados del valor de la palabra escueta y expresada, recuerdan que fue llamado con otros similares, uno de los poetas malditos y advierten no leer su obra cumbre: Las flores del mal. Torpes y ridículos. Ignorar ese libro es evitar la belleza expresada, frente a la decrepitud de la vida que se niega por su maldad. El mismo lo advierte en su poema Epígrafe para un libro condenado:
Apacible lector, bueno y bucólico,
hombre de bien y de criterio sano,
deja este libro triste y saturniano,
orgíaco, maldito y melancólico.
Si nunca Satanás, ser diabólico,
ha logrado guiarte por su mano,
no pretendas entrar en este arcano,
o me habrás de creer hombre hiperbólico.
La obra mencionada fue publicada por primera vez en 1857, pero Charles ya era conocido en el entorno. Cuando el también poeta Paul Verlaine hizo la lista de los poetas que consideraba malditos, desde luego incluyó al poeta nacido en París en 1821 y fallecido en 1887, a los 46 años. Y aquel que suele ser considerado el poeta de Francia, Arthur Rinbaud, también se incluyó en esa lista. El libro de 1974 Los mejores poetas franceses ( Editorial Bruguera S.A.) que incluye más de 50 poetas de diferentes épocas, le otorga a Baudelaire 43 páginas para 32 poemas suyos, el mas largo espacio dedicado al poeta que consideraban maldito y que es incrustado en la lista del libro, La belleza de las palabras.
Acércase ya el tiempo en que, sobre su tallo,
una flor se evapora igual que un incensario;
¡los sones y perfumes de la tarde se pierden
como un vals melancólico en un vértigo lánguido!
EL MAL EN LA BELLEZA DE LA POESÍA, Y LA VERDADERA MALDAD QUE VIVIMOS
Baudelaire ha transitado por dos siglos, en buena parte como un poeta genial. Ser que desde la poesía clarifica lo que es la vida, lo que es el ser humano, pero rescata en las maravillas de existir, lo fundamental que puede transformar al ser humano: la belleza. Cuando leemos a diario las amenazas del mandatario gringo y sabemos de las ejecuciones diarias de niños y mayores de parte del israelí, damos la verdadera esencia a las palabras de la poesía del francés, aunque esa poesía a veces diga insistente, la verdad ¡Ah, pero también era sensible!, a lo diario, a lo casero, a lo bello, y así se lanza en esa profusión de sus 32 poemas, para hablar de los gatos en su poema del mismo nombre.
Los amantes fervientes y los sabios austeros
en su madurez, aman los gatos de la casa,
los gatos, fuertes, dulces, como ellos frioleros,
como ellos sedentarios, frente al tiempo que pasa.
Amigos de la ciencia y la sensualidad
que buscan el silencio y aman las tinieblas,
Erebo los hiciera sus corceles de nieblas
si ellos se resignaran a perder libertad.




