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MANHATTAN, Nueva York, EU, 13 de julio de 2026.- La preocupación aumenta entre los residentes del Upper East Side de Manhattan mientras la ciudad intenta determinar el origen de un brote de legionelosis que, hasta el 12 de julio, deja 59 casos confirmados. Un total de 15 pacientes continúan hospitalizados, 33 habían recibido el alta y otros 11 no requirieron hospitalización; hasta el momento, no se han registrado muertes. Los casos se concentran en Carnegie Hill y Yorkville, dentro de los códigos postales 10028, 10128 y 10075.
La investigación que realizan los organismos públicos de salud se centra en las torres de enfriamiento ubicadas sobre edificios del sector, debido a que pueden liberar al exterior pequeñas gotas de agua contaminadas con la bacteria Legionella.
La ciudad informó que tomó muestras de más de 180 torres y detectó resultados preliminares positivos en 31 edificios. Para la mañana de este lunes, todas esas instalaciones habían sido drenadas, limpiadas y desinfectadas, incluida la torre del edificio ubicado en 300 East 79th Street, una de las direcciones que había generado inquietud entre los vecinos.
La oficina del alcalde advirtió que el número de diagnósticos todavía podría aumentar, porque los síntomas pueden aparecer entre dos y 14 días después de la exposición, aunque en la mayoría de los pacientes surgen después de cinco o seis días.
La enfermedad, una forma de neumonía, puede provocar fiebre, tos, falta de aire, dificultad para respirar, dolores musculares y cansancio intenso. Las autoridades recomiendan buscar atención médica de inmediato, especialmente las personas mayores de 50 años, fumadoras y pacientes con enfermedades pulmonares o sistemas inmunitarios debilitados.
La legionelosis no se transmite entre personas ni a través del agua potable. El contagio ocurre al inhalar vapor o neblina que contiene la bacteria, por lo que los residentes pueden continuar bebiendo agua del grifo, duchándose, cocinando y utilizando aparatos de aire acondicionado. Los equipos instalados en ventanas y los sistemas interiores de climatización no dependen de las torres investigadas, cuya neblina se expulsa hacia el exterior.
El alcalde Zohran Mamdani sostuvo que la respuesta municipal debe combinar rapidez, transparencia y prevención. Señaló que, por primera vez en mucho tiempo, el gobierno de la ciudad publicó las direcciones de los edificios donde se detectaron resultados positivos y aseguró que se están evaluando todas las herramientas disponibles para atender este tipo de brotes y evitar que vuelvan a ocurrir. Mamdani indicó que hay alrededor de 60 casos confirmados y, hasta el momento, ninguna muerte asociada al brote en Nueva York.
El mandatario agregó que la ciudad ya examinó todas las torres de enfriamiento del sector afectado y ordenó iniciar la limpieza completa de cualquier instalación con una prueba PCR positiva. Sobre la evolución del brote, afirmó que el crecimiento de los casos se encuentra en un nivel mucho menor que al comienzo, alrededor del fin de semana del 4 de julio, aunque advirtió que la respuesta no se reducirá.
"Estamos hablando de la salud de los neoyorquinos y ellos merecen todo", expresó.
La vicealcaldesa de Salud y Servicios Humanos, Helen Arteaga, señaló que la administración aceleró tanto la respuesta sanitaria como los mecanismos para mantener informada a la población.
Por su parte, el comisionado de Salud, Alister Martin, indicó que más de 100 empleados del departamento trabajaron desde el comienzo del brote para identificar las torres contaminadas, detener nuevas exposiciones y realizar actividades de alcance comunitario. La ciudad continuará tomando muestras para establecer dónde y cómo comenzó el brote.
Entre los edificios que dieron positivo en las pruebas iniciales se encuentra el Museo Solomon R. Guggenheim, ubicado en el 1071 de la Quinta Avenida. La institución informó que realizó inmediatamente la remediación, que cumple con las regulaciones municipales y que efectúa análisis mensuales.
El museo permaneció abierto y aseguró que no existe riesgo para quienes se encuentran dentro del edificio. Las autoridades aclararon que una prueba PCR positiva no demuestra que una torre haya provocado los contagios, porque el análisis puede detectar tanto bacterias vivas como muertas.
El brote también ha reabierto preguntas sobre el mantenimiento de las torres de enfriamiento. Una revisión de registros publicada por el New York Post señaló que cerca del 59 por ciento de las instalaciones investigadas había recibido infracciones entre marzo de 2025 y marzo de 2026 por incumplimientos relacionados con monitoreo, limpieza o entrega de resultados; ocho no habrían presentado pruebas durante el último año.
Mientras continúa la investigación, las autoridades pidieron a los residentes mantenerse en contacto con los administradores de sus edificios y participar en las reuniones comunitarias convocadas para aclarar dudas sobre el brote.




