Cierran Sexta Avenida en Manhattan por feria local
MANHATTAN, Nueva York, EU, 21 de junio de 2026.- Con una caminata que partió frente a Pace University y la estatua de Benjamín Franklin, en el antiguo Newspaper Row, donde en el siglo XIX coexistieron los grandes diarios de Nueva York con las primeras publicaciones en español que impulsaron ideas de identidad y libertad latinoamericana, comenzó el recorrido que evocó los orígenes de la prensa en el idioma de Cervantes.
Las calles del Bajo Manhattan volvieron a contar la historia de una prensa escrita en español que, hace más de un siglo, se convirtió en una herramienta de independencia, resistencia y construcción de identidad para los pueblos latinoamericanos.
El recorrido ¡Extra! ¡Extra! The Spanish-Language Press That Made the Americas, organizado por el Deadline Club y guiado por Kelley Kreitz, autora de Printing Nueva York (NYU Press, 2026) y profesora de Pace University, llevó a los asistentes por antiguos puntos de encuentro de periodistas, impresores y revolucionarios que usaron la palabra como arma política desde Nueva York.
“Veo la prensa en español de este periodo como una fuente de innovación que hemos pasado por alto cuando intentamos entender la historia del surgimiento de la prensa masiva”, explicó Kreitz durante la caminata, al recordar que en las mismas calles donde crecían gigantes como el New York World de Joseph Pulitzer y el New York Journal de William Randolph Hearst, también nacía un movimiento periodístico latinoamericano con una visión distinta.
El recorrido comenzó en Park Row, conocido a finales del siglo 19 como Newspaper Row, una de las zonas de mayor concentración periodística del hemisferio occidental. Allí, mientras la prensa amarillista competía por lectores con relatos sensacionalistas sobre la guerra en Cuba, publicaciones como La América Ilustrada, El Mundo Nuevo y más tarde Patria impulsaban debates sobre independencia, democracia e identidad desde la mirada de los propios latinoamericanos.
“Había algo realmente diferente ocurriendo en la prensa en español, que tenía que ver con la globalización y con encontrar formas para que las personas pudieran trabajar juntas a través de las distancias”, señaló Kreitz, quien describió estos periódicos como una especie de “taller” donde se organizaban ideas, comunidades y movimientos políticos.

Entre las paradas más simbólicas estuvo el recorrido por los lugares vinculados a José Martí y el periódico Patria, fundado en 1892 como voz del Partido Revolucionario Cubano. Desde Nueva York, Martí y otros exiliados utilizaron las imprentas no solo para informar, sino también para organizar el movimiento que buscaba liberar a Cuba del dominio español.
En su ensayo Nuestra América, publicado en la ciudad en 1891, Martí escribió: “crear, es la palabra pase de esta generación”, una frase recordada durante la caminata como reflejo de una prensa que buscaba construir su propio camino.
La ruta también rescató figuras menos conocidas como Sotero Figueroa, impresor afro-puertorriqueño y colaborador cercano de Martí, quien ayudó a sostener Patria y posteriormente fundó junto a Rafael Serra La Doctrina de Martí. Esa publicación defendía que la revolución no terminaba con la guerra, sino con la búsqueda de igualdad.
“Trabajamos por la verdadera revolución que no es la guerra, porque la guerra es el medio; la revolución el fin”, decía uno de sus textos leídos durante el recorrido.

El recorrido llegó hasta el edificio donde José Martí vivió sus años más intensos como periodista y revolucionario, editando Patria y organizando desde Nueva York el movimiento que buscaba la independencia de Cuba.
Más de 130 años después, la caminata recordó que entre imprentas desaparecidas y edificios transformados permanece la huella de una prensa latina que nació en Nueva York para cuestionar el poder, combatir narrativas externas y demostrar que el periodismo en español también ayudó a escribir la historia política y cultural de las Américas.




