Revela estudio desigualdades en riqueza y salud entre neoyorquinos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 20 de febrero de 2026.- Un estudio innovador realizado con casi tres mil adultos de Nueva York arrojó datos alarmantes sobre las desigualdades en riqueza y salud entre los principales grupos raciales y étnicos de la ciudad.
El informe, titulado Desigualdades raciales y étnicas en la riqueza y la salud: Evidencia de una encuesta multiétnica en la ciudad de Nueva York, señala que los afroamericanos y latinos enfrentan menores niveles de riqueza y peores resultados de salud en comparación con otros grupos, revela el Departamento de Salud.
Llevado a cabo en junio de 2024 por el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York, en colaboración con la Escuela de Posgrado de Salud Pública y Políticas de Salud de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y el Centro Samuel DuBois Cook de Equidad Social de la Universidad de Duke, el estudio destaca la fuerte correlación entre la riqueza y la salud, y evidencia cómo estas disparidades se mantienen en el tiempo.
El estudio en detalle
Este análisis es el primero de su tipo en Nueva York y ofrece una mirada profunda al estado de salud y la riqueza de los neoyorquinos, evaluando 11 grupos raciales y étnicos. A diferencia de investigaciones previas, que solo se centraban en los ingresos, el estudio mide la riqueza de los participantes, calculada como la diferencia entre activos y deudas, lo que proporciona una perspectiva más completa sobre la desigualdad económica y sus impactos en la salud pública.
Las conclusiones del informe sugieren que la desigualdad económica no solo limita el acceso a recursos financieros, sino que también actúa como un factor determinante en la salud de las personas, especialmente en las comunidades afroamericanas y latinas.
De acuerdo con los investigadores, las políticas públicas que aborden estas disparidades económicas podrían mejorar significativamente la salud y la esperanza de vida de los grupos más afectados.
Acciones y propuestas
En respuesta a los hallazgos del estudio, la ciudad de Nueva York ya ha comenzado a implementar políticas para reducir las desigualdades.
Entre las iniciativas destacan el pago de deuda médica, la implementación de cuidado infantil gratuito para niños de dos años, la apertura de dos nuevas clínicas de salud para jóvenes de 16 a 25 años, y la obtención de un acuerdo de indemnización para más de 49 mil repartidores de comida.
Además, el estudio aboga por políticas más audaces, como programas de reparación para corregir injusticias históricas y reformas fiscales progresivas para reducir la brecha de riqueza racial.
El impacto de la riqueza en la salud
“La ciudad de Nueva York es una de las ciudades más ricas del mundo, pero aún enfrenta profundas desigualdades económicas y raciales. Nuestro estudio muestra que la riqueza no solo define el nivel de vida, sino también la salud de los individuos,” afirmó la doctora Michelle Morse, comisionada interina del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York.
Por su parte, el doctor Ayman El-Mohandes, decano de la Escuela de Salud Pública de CUNY, destacó que los factores económicos y raciales influyen directamente en el acceso a la atención médica y en los resultados de salud, lo que contribuye a una esperanza de vida desigual entre los diferentes grupos étnicos de la ciudad.
“Es necesario entender la complejidad de estos problemas para implementar intervenciones que aborden las necesidades específicas de cada grupo,” dijo El-Mohandes.
El valor de la riqueza como medida socioeconómica
El estudio también destaca la importancia de considerar la riqueza, más allá de los ingresos, como un indicador clave del estado socioeconómico de las personas.
William A. Darity Jr., profesor de la Universidad de Duke, expresó que las disparidades en salud no podrán cerrarse sin abordar las brechas en la riqueza.
“La riqueza, o el valor neto de los bienes de un individuo, es un factor mucho más poderoso que los ingresos en términos de impacto en la salud,” afirmó Darity.
Este informe, que ofrece un análisis detallado de las desigualdades económicas y su vínculo con la salud, puede servir como base para futuras políticas públicas diseñadas para combatir las disparidades raciales y étnicas en Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos.


