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QUEENS, Nueva York, EU, 31 de mayo de 2026.- El Astoria Film Festival cerró este domingo 31 de mayo una nueva edición consolidándose como mucho más que una muestra cinematográfica. Durante tres días, el festival reunió a cineastas emergentes, estudiantes, profesionales de la industria y miembros de la comunidad en Astoria, Queens, en un espacio donde el cine y la educación se entrelazan para impulsar nuevas voces creativas.
Fundado hace nueve años por Nina Fiori, directora y creadora del festival, el evento nació con la intención de abrir puertas a jóvenes interesados en la industria audiovisual.
“Sabía lo difícil que era entrar a la industria sin contactos ni antecedentes familiares en el medio, y quería ayudar a jóvenes con experiencias similares”, explicó Fiori, quien destacó que gran parte del trabajo de la organización se enfoca en programas educativos y talleres de realización cinematográfica para estudiantes desde tercer grado hasta la universidad.
La edición 2026 reunió producciones locales e internacionales provenientes de países como Pakistán, Croacia, Malasia, India, Francia, Corea del Sur, Chile, Singapur, Argentina y Canadá.
Entre los títulos presentados destacaron A Ray of Hope, de Pakistán; Tree of Life, de Croacia; Petra and the Sun, de Chile; y Grandchild 139, de Argentina, reflejando el alcance global que ha alcanzado el festival.

Uno de los momentos más celebrados fue la exhibición estudiantil del sábado, donde niños y jóvenes mostraron cortometrajes desarrollados a través de los programas educativos de Astoria Film Festival.
Fiori destacó que muchos de los actuales instructores comenzaron siendo estudiantes del programa.
“Muchos de nuestros instructores ahora son exalumnos que ya se graduaron de la universidad y siguen trabajando con nosotros mientras construyen sus carreras”, señaló.
A través de AFFEd y AFFStudio, la organización ofrece capacitación práctica, pasantías remuneradas y oportunidades reales de producción audiovisual para jóvenes de entre 8 años y adultos en etapa inicial de sus carreras.
La diversidad cultural también ocupó un lugar central durante el festival. Según Fiori, gran parte de los participantes provienen de familias inmigrantes, una realidad que ella misma comparte.
Entre los proyectos exhibidos se encontraron documentales como Elsa, realizado por una estudiante sobre la experiencia migratoria de su madre mexicana, además de historias sobre comunidades coreanas, chinas y refugiados, producidas dentro de la iniciativa Queens Stories.
Durante la jornada de clausura se proyectó In Case of Emergency, cortometraje escrito, protagonizado y coproducido por la cineasta Zen Dot. La película sigue a una mujer que, durante una prometedora cita romántica, recibe una inesperada llamada relacionada con su expareja, desencadenando una serie de conversaciones y revelaciones.
“Cada vez que voy a un festival de cine me siento inspirada y validada. Siempre estoy aprendiendo de otros cineastas mientras comparto mi propio trabajo”, comentó la realizadora tras la exhibición.
El impacto del festival también fue destacado por voluntarios y educadores que participan en los programas durante todo el año. El voluntario mexicano De Jiménez señaló que una de las experiencias más enriquecedoras fue descubrir las historias detrás de cada producción y la calidad de su cinematografía.

Entre los reconocimientos más destacados estuvo el premio a Mejor Documental, otorgado a la directora y documentalista ecuatoriana Gabriela Pinasco por Nieta 139, un cortometraje documental de 24 minutos que sigue la historia de Ramón Inama tras reencontrarse con su hermana, una de las bebés robadas durante la última dictadura militar argentina, a quien buscó durante más de tres décadas.
“Lo más importante es construir comunidad”, afirmó Nina Fiori. Una filosofía que, nueve años después de la fundación del festival, continúa siendo el corazón de un evento que apuesta por el cine como herramienta de educación.




