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QUEENS, Nueva York, EU, 6 de octubre de 2026.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró un estado de emergencia por desastre ante el aumento de casos de sarampión en el estado, con especial preocupación por comunidades rurales con bajos niveles de vacunación.
“Después de revisar los datos más recientes sobre los casos de sarampión en el estado de Nueva York, estoy declarando un estado de emergencia por desastre para fortalecer nuestros esfuerzos continuos para enfrentar esta enfermedad”, señaló Hochul. La gobernadora insistió en que “nadie debería enfermarse gravemente o morir por una enfermedad que puede prevenirse con una vacuna”.
El comisionado de Salud del estado, doctor James McDonald, respaldó la medida y aseguró que las autoridades trabajan junto con departamentos de salud locales para rastrear y contener el brote.
“Insto a los neoyorquinos a revisar su estado de vacunación y asegurarse de que ellos y sus familias estén protegidos”, afirmó.
Hasta el 3 de octubre, Nueva York había registrado 108 casos confirmados de sarampión durante 2026. Siete corresponden a la ciudad de Nueva York y 101 al resto del estado. Desde el 15 de julio, 92 casos se han presentado en comunidades rurales con niveles insuficientes de inmunización, distribuidas en 18 condados.
La cifra representa el mayor número de casos registrado en Nueva York desde 2019 y supera ampliamente los 48 contabilizados durante todo el año pasado.
La orden ejecutiva amplía temporalmente el grupo de profesionales autorizados para administrar la vacuna contra el sarampión. Paramédicos, proveedores avanzados de servicios médicos de emergencia, farmacéuticos y parteras podrán aplicar las dosis, mientras que las enfermeras tendrán mayor flexibilidad para ordenar pruebas.
Desde mediados de julio, los departamentos de salud locales ya han administrado más de mil dosis de la vacuna MMR —contra sarampión, paperas y rubéola— en zonas rurales del estado. Las autoridades sostienen que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para frenar la propagación.
El sarampión es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede propagarse cuando una persona infectada tose o estornuda. Entre sus síntomas se encuentran fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y llorosos y una erupción que generalmente comienza en el rostro y posteriormente se extiende por el cuerpo.
El Departamento de Salud advierte que la enfermedad también puede provocar complicaciones graves como neumonía, inflamación cerebral, hospitalización e incluso la muerte. Una persona infectada puede transmitir el virus desde cuatro días antes de que aparezca la erupción hasta cuatro días después.
Las autoridades estatales recomiendan a los residentes comprobar si cuentan con las dosis correspondientes de la vacuna MMR. Según el Departamento de Salud, una dosis ofrece alrededor de 93 por ciento de protección contra el sarampión y dos dosis elevan esa protección al 97 por ciento.