Reportan desperfecto en neumáticos de avión durante aterrizaje en NY
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 16 de junio de 2026.- Los exámenes forenses preliminares practicados a Deniz, un caballo de carruaje de 16 años de edad que colapsó repentinamente en Central Park el pasado 9 de junio, revelaron que el deceso ocurrió debido a la ingesta de una planta ornamental altamente venenosa.
Especialistas patólogos detectaron restos de tejo japonés en el sistema digestivo y la cavidad bucal del equino, una especie vegetal ajena al ecosistema local que altera los impulsos eléctricos del corazón. El hallazgo exime al gremio de cocheros de las acusaciones iniciales de maltrato, pero encendió las alertas sobre las condiciones de seguridad ambiental dentro del emblemático espacio público de Nueva York.
Representantes del sindicato TWU Local 100 denunciaron públicamente que los encargados del complejo recreativo omitieron advertir a los cuidadores sobre la presencia de estos arbustos dañinos junto a los senderos peatonales.
En contraposición, la organización Central Park Conservancy desestimó las quejas laborales argumentando que el incidente derivó de un descuido de los propios operadores, dado que los reglamentos vigentes en la metrópoli prohíben estrictamente que los animales consuman la vegetación de las 843 hectáreas del recinto. Esta controversia reactivó los esfuerzos de diversos colectivos que buscan vetar de manera definitiva los paseos turísticos en carruajes tirados por animales en los Estados Unidos.
La repercusión del caso escaló hasta el ámbito gubernamental, motivando un pronunciamiento de la mandataria estatal Kathy Hochul, quien señaló ante los medios informativos que "queremos asegurarnos de que todas las plantas a las que tienen acceso los animales sean seguras", abriendo la posibilidad de una inspección general para proteger también a las mascotas domésticas.
Respecto a una eventual prohibición de la actividad recreativa, la ejecutiva matizó que se trata de una tradición neoyorquina cuya regulación compete exclusivamente a la administración local. El debate se mantiene bajo análisis en el Ayuntamiento a través de propuestas legislativas que oscilan entre el retiro total de los animales y el incremento de auditorías médicas veterinarias.




