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BROOKLYN, Nueva York, EU, 2 de octubre de 2026.- La actriz y dramaturga colombiana Jenny Sánchez presenta durante este fin de semana en el espacio cultural El Armario, en Brooklyn, su monólogo Me estoy quedando calva. Una obra que utiliza la pérdida del cabello como punto de partida para hablar del envejecimiento, la maternidad, la identidad y las exigencias que recaen sobre las mujeres.
La historia sigue a Cris, una mujer que se enfrenta a su propia imagen mientras reconstruye recuerdos y pérdidas.
“Es una obra que habla sobre el envejecimiento, sobre los paradigmas que las mujeres, en general la humanidad, atraviesan en este mundo de hoy”, explicó Sánchez, quien describe el montaje como “un viaje interno muy femenino y muy íntimo”.

Parte del texto nació de una experiencia personal de la artista: el nacimiento accidental de su segunda hija dentro de un automóvil. “Mi segunda hija nació en el carro”, recordó.
Sánchez convirtió aquel episodio en la primera escena del monólogo y desde allí comenzó a formular preguntas sobre la maternidad y la manera distinta en que la sociedad observa a las mujeres antes y después de convertirse en madres.
La calvicie funciona como una metáfora que permite cuestionar también los estándares de belleza.

“Un hombre calvo puede ser sexy, puede ser atractivo, pero una mujer calva ya la observamos más”, señaló la dramaturga.
Para construir el texto reunió testimonios y experiencias de otras personas sobre el cabello, las relaciones familiares, la frustración y la forma en que la apariencia puede terminar condicionando la identidad.

La puesta en escena se apoya en sombras, proyecciones y cambios visuales que acompañan los recuerdos de Cris.
“El monólogo debe tener mucha imagen, debe ser impactante y debemos siempre sorprender al público”, explicó Sánchez.
El juego visual busca mantener al espectador dentro del universo emocional del personaje y representar aquello que no aparece de manera explícita en el texto.
Samuel Spillman, stage manager de la obra y colaborador en su propuesta escénica, explicó que el montaje parte de un baño como espacio físico mientras las proyecciones transportan al personaje hacia otros momentos. “Es como algo vivo, que respira”, dijo sobre una función en la que luces, sonido y proyecciones deben seguir tanto la actuación de Sánchez como la energía del público.
La propuesta también encontró eco entre los asistentes. Kevin Wolfring destacó la importancia de escuchar las experiencias que la obra coloca sobre el escenario:
“Necesitamos detenernos y pasar tiempo escuchando las voces de las personas que están siendo afectadas”.

Por su parte, Jojo Pawn señaló que ver a Sánchez expresarse mediante el teatro le permitió comprender de otra manera aspectos de su personalidad y de su vida.
Me Estoy Quedando Calva tendrá una nueva función este sábado 3 de octubre a las 20 horas en El Armario ubicado en la 5 Linden Boulevard, Brooklyn.
Sánchez invitó al público a encontrarse con una obra que se mueve entre distintos registros emocionales: “Vengan a reír y a llorar, de la risa al llanto”, dijo, al definirla como una propuesta para reflexionar sobre la vida y aquello que se va perdiendo en el camino.




