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MANHATTAN, Nueva York, EU, 17 de mayo de 2026.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, pidió este domingo a los sindicatos y a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) regresar a la mesa de negociación tras el inicio de la huelga que paralizó el servicio del Long Island Rail Road (LIRR), afectando a cientos de miles de pasajeros en Long Island y Queens.
Durante una rueda de prensa realizada en el centro de control del metro de Nueva York, Hochul aseguró que ni ella ni la MTA querían llegar a una huelga y responsabilizó a la falta de acuerdo entre ambas partes.
“Nadie gana con una huelga. Todos salen perjudicados”, afirmó la gobernadora, quien recordó que el LIRR es “la sangre vital de Long Island”.
El paro comenzó luego de que la MTA y cinco sindicatos no lograran acordar el cuarto año de un nuevo convenio colectivo. Mientras los sindicatos exigen un aumento salarial del cinco por ciento, la MTA propuso un incremento del tres por ciento considerando la posibilidad de un aumento de hasta 4,5 por ciento mediante cambios en las reglas laborales.
Las autoridades advirtieron que aceptar las demandas sindicales podría traducirse en un aumento de tarifas de hasta ocho por ciento para los pasajeros.
Hochul insistió en que el estado no permitirá acuerdos que afecten la estabilidad financiera de la MTA ni aumenten el costo de vida de los residentes de Long Island.
“La MTA no puede aceptar un contrato que eleve las tarifas hasta un ocho por ciento y ponga en riesgo nuevos impuestos”, declaró. También vinculó el conflicto con la decisión del gobierno federal de liberar a los sindicatos del proceso de mediación el año pasado.
La gobernadora explicó además que el estado implementará medidas especiales de emergencia para mantener funcionando el transporte de trabajadores esenciales. Entre ellas, anunció autobuses gratuitos desde distintos puntos de Long Island hacia estaciones del metro en Queens a partir de las 4 horas, además de estacionamiento en Citi Field para facilitar conexiones con la línea 7 del subway.
El director ejecutivo de la MTA, John Lieber, respaldó el mensaje de Hochul y sostuvo que la autoridad de transporte se mantuvo disponible para negociar “hasta el último minuto”.

“Fueron ellos quienes decidieron abandonar la mesa”, afirmó Lieber sobre los sindicatos. El funcionario aseguró que la MTA presentó “nuevas ideas una y otra vez” para intentar cerrar la brecha salarial.
Por su parte, el presidente del LIRR, Rob Free, detalló que el sistema especial de autobuses funcionará desde seis puntos de Long Island y contará con presencia de la policía de la MTA y personal de asistencia para pasajeros con necesidades de accesibilidad. “Queremos hacer lo que hacemos mejor: mover esta región”, afirmó Free.
Mientras tanto, el presidente del New York City Transit, Demetrius Krichlow, aseguró que el sistema de metro de Nueva York tiene capacidad suficiente para absorber el aumento de pasajeros durante la huelga.
Según explicó Krichlow líneas como la 7, A, E, F, J y Z operarán con frecuencias de entre dos y cuatro minutos y habrá trenes adicionales preparados para entrar en servicio si aumenta la demanda. “Estamos listos las 24 horas para servir a los neoyorquinos”, declaró.




