Exponen hacinamiento y abusos en centro de ICE en Manhattan
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 27 de mayo de 2026.- Una inversión histórica destinada a renovar la infraestructura energética en los cinco condados de la Gran Manzana y la zona de Westchester se puso en marcha ante el incremento de periodos con calor extremo. La compañía Con Edison destinó una partida presupuestaria que busca garantizar la continuidad del servicio residencial y comercial frente al alza en la demanda de electricidad proyectada para la temporada estival.
Los análisis de vulnerabilidad climática desarrollados de forma conjunta con la Universidad de Columbia advierten sobre modificaciones severas en el entorno neoyorquino. Las proyecciones indican que la metrópoli pasará de registrar históricamente cuatro días anuales con temperaturas superiores a los 95 grados Fahrenheit a experimentar un promedio de 17 jornadas para el año 2030, una tendencia que se elevará a 27 días críticos hacia la década de 2040.
Matthew Ketschke, presidente de la corporación proveedora, explicó que las aportaciones de capital contribuyen a sostener un suministro protegido y eficiente en un contexto de variaciones térmicas drásticas. El directivo manifestó que "incorporamos tecnología avanzada a nuestra red para aumentar la eficiencia y la capacidad. Utilizamos los datos para identificar las actualizaciones que beneficiarán más a nuestros clientes".
El despliegue técnico abarca la instalación de 230 transformadores de tipo aéreo y subterráneo, junto con la renovación de centenares de tramos de cableado y la colocación de 180 postes de distribución. En áreas específicas como Manhattan se reconfiguraron las cargas para impulsar el desarrollo en zonas como Harlem y East Village, mientras que en Queens entró en operaciones una línea de transmisión entre Vernon y Newtown con capacidad para movilizar 200 megavatios.
Por otra parte, las modificaciones tarifarias avaladas por los organismos reguladores estatales generarán variaciones en los recibos de los usuarios locales. Las estimaciones oficiales contemplan que un hogar promedio en la ciudad de Nueva York con un consumo mensual de 350 kilovatios hora registre un incremento del 5.7 por ciento en su facturación, en contraste con los residentes de Westchester, quienes percibirán un beneficio de reducción del 2.8 por ciento en sus cobros periódicos debido a los ajustes en los costos de adquisición mayorista de energía.




