Exige Hochul a Trump que devuelva 13,500 mdd en aranceles a Nueva York
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 24 de febrero de 2026.- La gobernadora Kathy Hochul pidió a la Administración Trump que devuelva los aproximadamente 13 mil 500 millones de dólares cobrados en aranceles a productos importados, tras la reciente decisión del Tribunal Supremo que anuló estos gravámenes.
Según el Yale Budget Lab, el hogar promedio en Nueva York enfrentó alrededor de mil 751 dólares en costos adicionales desde que se implementaron los aranceles, con un impacto total estatal de 13 mil 500 millones de dólares, indica un comunicado de prensa.
“Estos aranceles absurdos e ilegales eran solo un impuesto sobre los consumidores, las pequeñas empresas y los agricultores. Exijo un reembolso completo”, dijo Hochul. “Nunca dejaré de luchar por los neoyorquinos, y eso significa devolver dinero a sus bolsillos, no arrebatárselo”.
Los aranceles afectaron especialmente a las pequeñas empresas y a los agricultores, quienes enfrentan mayores costos en maquinaria, fertilizantes y suministros, además de caídas en exportaciones como la leche, que bajó un siete por ciento. Más del 80 por ciento de las importaciones agroquímicas y el 70 por ciento de la maquinaria agrícola provienen de países con aranceles del 10 por ciento o más, dificultando encontrar proveedores alternativos.
Como parte de su Declaración sobre el Estado del Estado de 2026, Hochul propuso 30 millones de dólares en alivio arancelario para agricultores, con pagos directos a productores de cultivos especiales, ganaderos y acuícolas. Otras iniciativas incluyen el Programa de Subvenciones para la Modernización Láctea y créditos fiscales para facilitar la modernización de operaciones.
La senadora estatal Michelle Hinchey señaló que los neoyorquinos merecen que se les devuelva ese dinero, mientras que la asambleísta Donna Lupardo destacó la presión que los aranceles y recortes federales han ejercido sobre las familias agrícolas.
Con estas medidas, Hochul busca mitigar los efectos de los aranceles, proteger a los consumidores y respaldar la industria agrícola ante políticas federales que aumentan los costos para las familias y negocios de Nueva York.


