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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de agosto de 2026.- La Ciudad de Nueva York y la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) avanzan en un proyecto pionero para estudiar la instalación de una Red de Energía Térmica (TEN) en el complejo de estaciones Brooklyn Bridge–City Hall y Chambers Street, con el objetivo de reducir el calor extremo en los andenes y aprovechar ese exceso térmico para calentar edificios municipales en invierno.
Según el documento, el plan busca “combatir el calor extremo en los andenes del metro mientras se captura y recicla el exceso de calor”.
La iniciativa, anunciada por el alcalde Mamdani, la gobernadora Kathy Hochul y la MTA, acompañará la renovación integral prevista para Chambers Street, una de las estaciones más antiguas del sistema. La TEN sería la primera red de energía térmica instalada en un sistema de transporte en Estados Unidos, lo que permitiría probar tecnología climática en infraestructura subterránea sin interrumpir el servicio.
El estudio evaluará cómo absorber, almacenar y transferir calor desde los andenes, donde las temperaturas alcanzan hasta 96 °F en verano, hacia perforaciones geotérmicas ubicadas bajo la plataforma central abandonada de Chambers Street. Parte del documento explica que el sistema permitiría “capturar, almacenar y redirigir exceso de calor… para calentar edificios municipales”.
La gobernadora Hochul destacó que la colaboración permitirá aplicar tecnología climática de vanguardia para mejorar la experiencia de los usuarios.
“Estamos aprovechando tecnología climática… para hacer que nuestras estaciones sean tolerables durante el verano y calentar edificios clave durante el invierno”.
El proyecto también se integra a los esfuerzos de la ciudad para enfrentar el impacto del calor extremo y la crisis climática. La administración Mamdani ha impulsado medidas como la expansión del dosel arbóreo, la instalación de paneles solares en escuelas y la electrificación acelerada de flotas municipales.
La MTA, por su parte, recalcó que el sistema permitiría probar soluciones nunca antes aplicadas en transporte.
“Bajar la temperatura es un verdadero desafío… estamos explorando soluciones, que antes no se habían probado en el transporte público, para hacer que las estaciones sean más cómodas y, al mismo tiempo, ayudar a reducir los costos de energía”.
El contrato para el estudio de factibilidad se adjudicará este otoño y, si se confirma la viabilidad geotérmica, el diseño comenzará en 2027. La TEN se suma a otras estrategias de adaptación climática, como refugios de autobús resistentes al calor y centros de enfriamiento al aire libre.




