Afecta falta de energía a 12 estados de EU ante paso de sistema invernal
QUEENS, Nueva York, EU, 25 de enero de 2026.- Nueva York y Nueva Jersey amanecieron este fin de semana bajo el impacto directo de una fuerte tormenta invernal que ha transformado por completo la rutina de miles de residentes. En un recorrido realizado por varias calles de la ciudad de Nueva York, se ve la nieve y el hielo comenzaron a cubrir avenidas principales, aceras y zonas residenciales, dificultando el tránsito tanto de vehículos como de peatones.
El ambiente en distintos sectores, es una muestra de cómo la ciudad intenta mantenerse en movimiento, pero se enfrentan condiciones peligrosas, con visibilidad reducida, acumulación de mucha nieve y temperaturas extremas que obligan a las personas a tomar precauciones adicionales.
Las calles, en muchos puntos están bloqueadas, con vehículos avanzando lentamente y algunos conductores optando por no salir ante el riesgo de accidentes. En varias zonas hay presencia de cuadrillas trabajando para despejar vías, mientras que el transporte público también ha presentado complicaciones y retrasos. La tormenta no solo ha alterado la movilidad, sino que ha generado una sensación general de alerta, especialmente entre familias que deben desplazarse por motivos laborales o esenciales en medio de un clima que continúa deteriorándose con el paso de las horas.
Uno de los efectos más visibles de este fenómeno se ha sentido en los supermercados de la ciudad, donde la demanda se disparó en cuestión de horas. Durante un recorrido de Quadratín Hispano se evidenció que numerosos establecimientos presentan estantes vacíos o con inventario limitado, especialmente en productos básicos que suelen ser los primeros en agotarse ante una emergencia climática. Artículos como agua, leche, huevos, pan, frutas, verduras y alimentos enlatados han comenzado a escasear, mientras residentes realizan compras de último minuto intentando abastecerse antes de que las condiciones empeoren.
La escena dentro de los supermercados en las últimas horas fue de mucho movimiento, carritos llenos, filas largas en las cajas y clientes recorriendo pasillos en busca de productos que ya no se encontraban disponibles.
Además del impacto en el comercio, la tormenta ha comenzado a afectar la vida diaria de comunidades enteras, especialmente de adultos mayores y personas que dependen del transporte público. En varias calles la acumulación de hielo supera hasta los siete pies, lo que incrementa el riesgo de caídas y accidentes. Las autoridades han insistido en que, en la medida de lo posible, los residentes permanezcan en casa y eviten desplazamientos innecesarios, ya que las condiciones podrían empeorar durante la noche con la llegada de ráfagas de viento y temperaturas aún más bajas.
Este tipo de fenómenos también pone en evidencia la vulnerabilidad de una ciudad tan dinámica como Nueva York ante eventos climáticos extremos. Aunque los servicios de emergencia y limpieza trabajan a contrarreloj, la magnitud de la tormenta obliga a los ciudadanos a mantenerse informados, preparar suministros básicos y estar atentos a posibles anuncios oficiales sobre cierres, retrasos o medidas de emergencia. La recomendación principal es contar con alimentos no perecederos, medicinas necesarias y evitar exponerse al frío prolongado, especialmente en hogares con niños pequeños.
Mientras la tormenta continúa cubriendo la ciudad, el panorama que dejan las calles bloqueadas y los supermercados vacíos refleja un momento de tensión, pero también de preparación colectiva ante la adversidad. Nueva York enfrenta una vez más el desafío de resistir el invierno en su forma más severa, con residentes adaptándose rápidamente para protegerse y asegurar lo necesario. Las imágenes captadas durante el recorrido muestran una ciudad que, aunque acostumbrada a las tormentas, vuelve a detenerse parcialmente ante el poder de la naturaleza, esperando que las próximas horas traigan estabilidad y una pronta recuperación de la normalidad.