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QUEENS, Nueva York, EU, 24 de julio de 2026.- “Estamos alimentando a los niños en cuerpo, mente y espíritu”, afirmó Venecia Richardson, directora del centro Western Queens Head Start, al explicar la importancia de los 750 mil dólares asignados para renovar esta guardería ubicada dentro de Queensbridge Houses.
Después de más de tres décadas de trabajo en el lugar, Richardson consideró que la inversión llega con años de retraso y permitirá intervenir una cocina envejecida y baños que con frecuencia permanecen fuera de servicio.
El centro está financiado para atender a 96 niños y durante el año recibe regularmente entre 70 y 75 estudiantes, aunque en verano la asistencia disminuye por los viajes familiares.
Richardson explicó que existe una larga lista de espera, especialmente para el grupo de dos años, y que el personal incluye dos docentes por aula, asistentes, trabajadores familiares, personal administrativo, cocineros y un encargado de mantenimiento. “Estoy más que feliz. Cualquiera que sea la palabra para decir más que feliz, eso soy”, expresó.

El cocinero del centro, Muriel Fernandez-Daro, conoce de primera mano el deterioro de las instalaciones. Trabaja en el centro desde 2015 y aseguró que los gabinetes y una de las paredes de la cocina permanecen prácticamente iguales desde su llegada.
Con el aumento de niños después de la pandemia, Fernandez-Daro señaló que el espacio necesita ser más eficiente y que las prioridades son reemplazar los gabinetes, renovar el fregadero y revisar lo que ocurre detrás de una pared donde teme que pueda existir humedad o moho.
La asignación fue anunciada por el presidente del distrito de Queens, Donovan Richards Jr., durante una conferencia realizada este viernes 24 de julio en el centro ubicado en el 10-26 de la calle 41.
Los fondos serán destinados principalmente a renovar la cocina, mejorar uno de los baños y retirar el plomo detectado en esa zona, una situación que Richards calificó como inaceptable en una ciudad con los recursos económicos de Nueva York.
“Estos niños merecen un centro moderno y actualizado, como cualquier otro que se pueda encontrar en la Quinta Avenida”, declaró Richards.

Para el funcionario, el acceso a instalaciones seguras no debe depender del código postal, los ingresos familiares o de vivir en un complejo de vivienda pública.
“Merecen ser tratados por la ciudad de la misma manera en que los tratan sus maestros”, agregó, al reconocer el esfuerzo del personal que ha mantenido el centro funcionando pese a sus limitaciones.
Richards sostuvo que la presencia de plomo en una guardería en 2026 refleja décadas de abandono hacia las familias que viven en desarrollos de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA).
“Estamos hablando de niños negros y latinos que vienen a una guardería y tienen que lidiar con plomo”, señaló.
También recordó que la exposición puede afectar la salud y el aprendizaje, y mencionó que la comunidad se encuentra cerca de una zona conocida por sus elevados niveles de contaminación y enfermedades respiratorias.
El presidente del distrito cuestionó además las prioridades presupuestarias del país al comparar la falta de inversión en vivienda pública con el gasto militar de Estados Unidos. “Si tenemos dinero para guerras, también deberíamos tener dinero para alimentar a los pobres”, afirmó.

Richards aseguró que los recursos destinados diariamente a los conflictos armados podrían utilizarse para rehabilitar los complejos de vivienda pública y financiar centros de desarrollo para los niños, a quienes describió como el futuro del país.
Corinne Haynes, presidenta de la asociación de residentes de Queensbridge Houses, celebró la inversión, pero advirtió que las necesidades del centro no terminan con la cocina y el baño. Según explicó, todavía se deben renovar pisos, paredes, aulas y elementos visuales para que el lugar tenga una apariencia adecuada para niños en edad preescolar.
Richards afirmó que su oficina trabajará con NYCHA para acelerar las obras y vigilar que el dinero sea utilizado, especialmente para eliminar el plomo de manera inmediata. También criticó que la autoridad de vivienda no haya presentado solicitudes de financiamiento durante el reciente proceso presupuestario, pese a que su oficina cuenta con un presupuesto de capital de 130 millones de dólares.
“Estamos dispuestos a poner el dinero, pero NYCHA debe inspeccionar estas instalaciones y llegar con un plan”, concluyó.




