Activa Nueva York alerta por mala calidad del aire hasta este martes
MANHATTAN, Nueva York, EU, 13 de julio de 2026.- A pocos días de que concluya la Copa Mundial, el Fan Village de Rockefeller Center se ha convertido en un mercado improvisado de cromos, donde decenas de coleccionistas revisan listas, comparan números y negocian sus piezas repetidas para llenar el clásico álbum mundialista de Panini.
Christian del Valle, integrante del área de adquisiciones de fútbol de Panini, explicó que la compañía eligió este punto por tratarse de uno de los lugares más emblemáticos de Nueva York y por su conexión con las actividades organizadas alrededor de la final del torneo.
La respuesta del público ha superado las expectativas durante toda la activación. Del Valle aseguró que en cada una de sus visitas a Nueva York ha encontrado una asistencia numerosa, no solo durante la fase final del Mundial. “Ha sido increíble ver tanta gente intercambiando el álbum de Panini”, señaló.
La marca mantendrá su puesto en Rockefeller Center durante toda la semana y hasta el domingo, mientras los aficionados intentan completar sus colecciones antes de que termine la competencia.
El intercambio reúne a niños, jóvenes y adultos, lo que demuestra que llenar el álbum continúa siendo una tradición transmitida entre generaciones.
De acuerdo con Del Valle, Panini produce la misma cantidad de todos los cromos, pero algunos se vuelven más difíciles de conseguir porque los coleccionistas prefieren conservar a sus jugadores favoritos, incluso cuando tienen piezas repetidas. Entre los más buscados mencionó a Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé.

Con aproximadamente 245 cromos todavía pendientes, Simon Morales llegó al evento después de apenas dos semanas llenando un álbum de cerca de 900 piezas. Además de avanzar en su colección, buscaba recuperar una actividad que practicaba durante su infancia y que ahora disfruta como adulto. Para él, los cromos históricos de antiguos campeones de la Copa Mundial y del museo de la FIFA, identificados como FWC, están entre los más difíciles, junto con algunas ediciones promocionales de Coca-Cola.
Después de comprar varias cajas sin encontrar a Cristiano Ronaldo, Edwin Castro, originario de Cuenca, Ecuador, consiguió finalmente la pieza mediante un intercambio por uno de sus cromos especiales. Llegó al Rockefeller Center por recomendación de sus hermanos y logró reducir de aproximadamente 40 a 30 la cantidad de láminas que le faltaban.
Un cartel con los cromos que les faltan, a la vista de los demás coleccionistas, permitió que Isabela, Alejandro e Iris pasaran de 80 cromos pendientes a solo dos. La estrategia facilitó que quienes se acercaban identificaran inmediatamente los números que necesitaban. El grupo señaló que los escudos, las piezas especiales y los cromos históricos suelen ser los más complicados, además de los de Messi y Cristiano Ronaldo.

Otros participantes llegaron con búsquedas más amplias. María Estrada comenzó la jornada con 140 piezas pendientes y, poco después de llegar, ya había completado dos selecciones, aunque encontró mayores dificultades con los cromos de México.
Desde Queens, Darwin Pomaski acudió con su familia después de enterarse del intercambio por medio de amigos. Aunque todavía les faltaban cerca de 100, calculó que habían conseguido entre 200 y 300 piezas durante la tarde, principalmente mediante el intercambio de repetidas.
La actividad también atrajo a personas de fuera de Nueva York. David Medina viajó desde Maryland con cromos normales, azules, dorados y otras versiones exclusivas para intercambiar y vender. Según su experiencia, las figuras famosas no siempre son las más escasas: a estas alturas del torneo, algunos números correspondientes a jugadores menos conocidos pueden ser mucho más difíciles de localizar.
Mientras el Mundial se acerca a su desenlace, en Rockefeller Center la competencia continúa entre listas, álbumes abiertos y coleccionistas decididos a encontrar la última pieza que necesitan.




