Arremete Netanyahu contra Mamdani durante discurso ante la ONU
MANHATTAN, Nueva York, EU, 24 de septiembre de 2026.- El presidente palestino Mahmud Abás denunció este jueves ante la Asamblea General de Naciones Unidas que Estados Unidos le negó nuevamente la visa de entrada a él y a parte de la delegación palestina, lo que le impidió participar presencialmente en Nueva York por segundo año consecutivo. Su intervención fue presentada mediante un mensaje pregrabado.
“Por segundo año consecutivo, a la delegación palestina se le negaron las visas de entrada necesarias para llegar a Nueva York y participar personalmente en las reuniones de la Asamblea General de las Naciones Unidas”, declaró Abás al comenzar su intervención.
El mandatario rechazó la medida estadounidense y cuestionó directamente sus fundamentos. “Rechazamos estas medidas punitivas ilegales y rechazamos las acusaciones y justificaciones en las que se basaron”, afirmó.
Añadió que impedir a la delegación palestina acceder a la sede de Naciones Unidas representa, a su juicio, “una violación de las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión”.

La Asamblea General había aprobado el 17 de septiembre, con 152 votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones, una resolución que permitió a Palestina presentar de manera virtual el discurso de su presidente durante el debate general. Estados Unidos, Israel y Paraguay votaron en contra de la medida.
Abás defendió además la decisión palestina de recurrir a organismos y tribunales internacionales.
“Nuestra elección de recurrir al derecho internacional y a sus instituciones es una elección pacífica y civilizada y no un acto contrario a la paz”, sostuvo.
Luego pidió a Washington “levantar estas sanciones y restricciones, volver al diálogo y al respeto mutuo” y trabajar junto con la comunidad internacional para implementar la solución de dos Estados.
El presidente palestino dedicó gran parte de su discurso a la guerra y a la crisis humanitaria en Gaza.
“Hablo ante ustedes hoy mientras el pueblo palestino enfrenta uno de los momentos más peligrosos de su historia”, señaló.
Acusó posteriormente a las fuerzas israelíes de someter a la población de Gaza a “asesinatos, destrucción, hambre e intentos de desplazamiento”, además de lo que calificó como “una guerra genocida que ha creado una catástrofe humanitaria sin precedentes”.
Según Abás, la destrucción ha alcanzado “barrios, ciudades, campamentos, instituciones, escuelas, universidades, hospitales, mezquitas e iglesias” y ha golpeado “las necesidades básicas de la vida y el futuro de generaciones enteras”. Israel ha rechazado reiteradamente la acusación de que su campaña militar constituya un genocidio.
Sobre Cisjordania y Jerusalén Este, Abás afirmó que “la expansión de los asentamientos se está acelerando”, mientras Cisjordania “está siendo fragmentada” y Jerusalén “aislada”.
También denunció violencia de colonos, demoliciones de viviendas, confiscaciones de tierras, puestos de control y operaciones militares israelíes.
El mandatario lanzó una de sus advertencias más directas al referirse a la posibilidad de un nuevo desplazamiento masivo de palestinos.
“No permitan que ocurra otra Nakba. No permitan más masacres como las que ocurrieron en 1948”, expresó. “No permitan que nuestros niños vivan con miedo y bajo amenaza”.
Abás cuestionó además el respaldo militar que algunos países mantienen hacia Israel.
“¿Cuánto tiempo más continuarán algunos Estados guardando silencio sobre Israel o suministrándole las armas que utiliza contra nuestro pueblo?”, preguntó.
Luego reclamó a la comunidad internacional actuar para “proteger al pueblo palestino, garantizar su permanencia en su tierra, poner fin a la ocupación israelí e implementar la solución de dos Estados”.
El líder palestino insistió en que cualquier arreglo político debe volver a unir Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este, bajo las instituciones palestinas. El objetivo, señaló, debe ser el principio de “un Estado, un Gobierno, una ley y una entidad legítima autorizada a portar armas”.
También advirtió sobre el proyecto de asentamientos E1, que, según explicó, busca “separar el norte de Cisjordania de su sur, aislar Jerusalén Este de su entorno palestino e impedir la realización de un Estado palestino geográficamente continuo”. Abás pidió una intervención “urgente y responsable” del Consejo de Seguridad y la aplicación de la resolución 2334, que reclama el cese de las actividades de asentamiento israelíes en los territorios palestinos ocupados.
En materia económica, Abás acusó al Gobierno israelí de retener más de seis mil millones de dólares pertenecientes a los palestinos y exigió “la liberación inmediata de todos nuestros fondos retenidos”, junto con el levantamiento de las restricciones financieras y económicas impuestas a las instituciones palestinas.
Finalmente, Abás reiteró su apuesta por una salida diplomática al conflicto y dirigió un llamado particular a la administración del presidente Donald Trump. “Trabajen con nosotros y con la comunidad internacional para implementar la solución de dos Estados sobre la base de la legitimidad internacional y establecer la paz”, pidió.
“En lugar de castigar a la parte que ha elegido el camino del derecho internacional y de la acción política y diplomática para garantizar sus derechos”, agregó el presidente palestino.




