Confirman fecha de apertura de piscinas en Trenton para este verano
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de junio de 2026.- Diez playas del estado de Nueva Jersey permanecen bajo advertencia sanitaria tras la detección de niveles elevados de enterococos en los monitoreos semanales del Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (NJDEP), que cada martes analiza más de 200 puntos costeros durante la temporada de verano. La alerta cubre playas oceánicas, de bahía y ribereñas en el momento de mayor afluencia de bañistas.
Las zonas bajo advertencia son: Imperial House Beach y Elberon Beach Club, en Long Branch; Baltimore Boulevard Beach, en Sea Girt; Highlands Recreation Center Beach, en Atlantic Highlands; 5th Avenue Bayfront Beach, en Seaside Park; Beesley's Point Beach, en Upper Township; 57th Street Beach, en Avalon; L Street Beach, en Belmar; y Maxson Avenue Beach y River Avenue Beach, en Point Pleasant.
En ninguna de ellas rige cierre formal al momento de esta publicación, aunque el acceso al agua puede restringirse si las muestras de seguimiento continúan superando el umbral oficial.
Los enterococos son bacterias que habitan de forma natural en el intestino de humanos y animales. Su presencia en concentraciones superiores a 104 colonias por cada 100 mililitros de agua activa, según el Código Sanitario del estado, el protocolo de advertencia y nuevas muestras de seguimiento.
Las principales fuentes de contaminación incluyen escurrimiento de agua pluvial, descargas de embarcaciones recreativas, heces de animales domésticos y fauna silvestre, así como posibles filtraciones de sistemas sépticos o de alcantarillado.
Sin embargo, la detección de la bacteria suele ser el principal problema.
"La mayoría de las pruebas solo detectan E. coli y enterococos, ignorando otros patógenos como Salmonella y Leptospira. Además, la calidad del agua cambia rápidamente, a veces en cuestión de horas, y los monitoreos no se realizan con suficiente frecuencia, lo que no logra capturar eventos de contaminación en tiempo real”, explicó Simon Jackson, profesor de la School of Biomedical Sciences de la University of Plymouth, con más de 35 años en microbiología e inmunología.
Jackson es también fundador y Chief Scientific Officer de Molendotech y creador del Bactiquick, el primer dispositivo portátil de detección en tiempo real de bacterias en agua, desarrollado con financiamiento de Innovate UK (UKRI) entre 2024 y 2026.

Una investigación publicada en 2023 en la revista Environmental Monitoring and Assessment (Springer), conducida por Victoria Lohnes y colegas del Departamento de Biología de Monmouth University, analizó 156 muestras en cinco playas del condado de Monmouth, Nueva Jersey, y confirmó que la lluvia, la temperatura del agua y el nivel del mar son los factores que más inciden en las concentraciones de enterococos.
El hallazgo tiene implicaciones directas para el presente episodio: las tormentas recientes en el noreste del país elevan el riesgo de contaminación en playas con desagüe de tormenta cercano.
El estudio también reveló una limitación metodológica del sistema actual. El monitoreo una vez por semana detecta apenas aproximadamente el 14 por ciento de los eventos en que se supera el umbral, mientras que el monitoreo durante el verano solamente capta alrededor del 50 por ciento de los episodios anuales. En otras palabras, muchos días con niveles peligrosos pasan sin ser detectados entre una muestra y la siguiente.
Para la mayoría de los bañistas, los síntomas más probables son de menor intensidad. Nadar en aguas contaminadas puede causar náuseas, vómitos, diarrea, dolor de garganta, secreción nasal, dolor de oído, erupciones en la piel y síntomas similares a los de la gripe. Los niños pequeños, las personas mayores y quienes tienen el sistema inmunológico comprometido son los grupos con mayor vulnerabilidad.
La bacteria en sí misma no siempre provoca enfermedad directa, pero funciona como señal de alarma. Su presencia en niveles elevados advierte que podrían existir en el agua otros virus o bacterias más peligrosos para la salud.
La advertencia sanitaria no implica el cierre automático de la playa. El protocolo establece que una primera muestra con nivel superior al umbral activa la advertencia y genera una nueva prueba al día siguiente; si esa segunda muestra también supera el límite, se ordena el cierre.
Las autoridades recomiendan revisar el estado actualizado de cada playa antes de salir, especialmente después de lluvias, cuando la contaminación puede aumentar con rapidez.
El programa de vigilancia del estado monitorea más de 200 puntos cada verano como parte del Programa Cooperativo de Monitoreo Costero, una colaboración entre el NJDEP, el Departamento de Salud de Nueva Jersey y las autoridades sanitarias locales.




