Realizan vigilia por 2 niños ahogados en el río Passaic en Garfield
EDISON, Nueva Jersey, EU, 7 de agosto de 2026.- Maribel Encalada denunció las condiciones en que permanece detenido su padre, Pedro Robles Báez, en el centro de detención de Delaney Hall, operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y exigió a las autoridades acceso inmediato a atención médica para los detenidos en esa instalación de Newark.
"Estoy aquí para hablar por mi padre y por las muchas familias cuyos seres queridos están siendo retenidos en Delaney Hall, y por esas víctimas cuyas voces no están siendo escuchadas", declaró Encalada durante su testimonio.
Según relató, Robles Báez llegó a EU a los 17 años y actualmente tiene 58, lo que significa que ha vivido en el país durante 41 años. En ese tiempo, dijo, trabajó de forma constante y pagó impuestos puntualmente cada año, con la esperanza de que una reforma migratoria le permitiera algún día regularizar su estatus.
Encalada describió condiciones que, según su testimonio, ponen en riesgo la salud de su padre.
"Comiendo pan con moho solo para sobrevivir, para no tener hambre", relató.
Añadió que Robles Báez padece hipertensión y una infección dental dolorosa que no ha sido tratada. "Cada día que está detenido, cada día que se le niega atención médica adecuada es otro día que su salud está en riesgo", afirmó.

El testimonio de Encalada se suma a una serie de reclamos sobre las condiciones dentro de Delaney Hall, instalación que ha quedado bajo escrutinio tras la muerte de Edwin Jovanny López Cornejo, un salvadoreño de 41 años que falleció bajo custodia de ICE la semana pasada.
De acuerdo con reportes previos, López Cornejo fue arrestado afuera de su domicilio el 18 de junio y fue declarado muerto por personal médico del University Hospital de Newark. Su caso motivó una vigilia y una conferencia de prensa el 4 de agosto en Highland Park, donde organizaciones comunitarias exigieron una investigación sobre las circunstancias de su fallecimiento.
"Hemos escuchado también sobre personas como Edwin Jovanny López Cornejo y otras cuyas experiencias generan serias preocupaciones sobre las condiciones dentro de Delaney Hall. Estas historias merecen ser escuchadas, investigadas y tomadas en serio", dijo Encalada.
La mujer insistió en que su reclamo no tiene un carácter político. "No se trata de política, se trata de humanidad. Sin importar el estatus migratorio de una persona, cada individuo merece ser tratado con dignidad, respeto y compasión", expresó, al pedir a los legisladores y a las agencias responsables de estas instalaciones que exijan transparencia y rendición de cuentas.
"Quiero que mi papá regrese a casa. Quiero que esté a salvo y quiero que reciba tratamiento. Él no es un criminal", afirmó la mujer entre sollozos.
Ni ICE ni la administración del centro de detención de Delaney Hall han respondido públicamente a las denuncias sobre la calidad de la alimentación ni sobre la atención médica disponible para las personas detenidas en esa instalación, cuya situación permanece bajo revisión luego de la muerte de López Cornejo.




