Analizan propuesta para restringir compra de viviendas por corporaciones
TRNTON, Nueva Jersey, EU, 21 de enero de 2016.- En medio de una crisis de acceso a la vivienda que afecta a miles de familias en Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció una iniciativa que busca limitar la compra de viviendas unifamiliares por parte de grandes corporaciones e inversionistas institucionales.
La propuesta pretende reducir la competencia que enfrentan los compradores individuales y devolver al mercado residencial su propósito original que es servir como hogar para familias y no únicamente como activos de inversión.
Según explicó el agente de bienes y raíces Elmer Pérez, esta iniciativa parte de una necesidad clara y es que cuando grandes fondos y corporaciones adquieren casas unifamiliares en masa, desplazan a las familias que desean comprar para vivir. En muchos casos, estas propiedades terminan convertidas en alquileres, lo que reduce la oferta disponible para compradores primerizos y presiona al alza los precios del mercado inmobiliario.
“El presidente Trump este mes de enero ha propuesto limitar a estas compañías e instituciones grandes a comprar casas unifamiliares. Lo que él quiere lograr es reducir la competencia para las familias que están buscando comprar estas casas para vivir en ellas, porque hoy en día muchas corporaciones las compran únicamente para rentarlas y beneficiarse financieramente, sin que haya un impacto directo positivo para las comunidades”, indicó el experto.
Pérez señala que la visión detrás de la propuesta se enfoca en devolverle el carácter social a la vivienda unifamiliar, entendida como el espacio donde se construye la vida familiar. Desde esta perspectiva, limitar el acceso de grandes inversionistas permitiría que más ciudadanos comunes tengan una oportunidad real de adquirir una casa propia.
“El presidente cree que las casas unifamiliares son para las personas que van a vivir ahí y disfrutar con su familia. Al limitar a las corporaciones, él considera que esto puede beneficiar al ciudadano de a pie, a las familias trabajadoras de la comunidad que hoy ven casi imposible competir con el capital de estas instituciones”, afirmó.
Desequilibrio entre oferta y demanda
Uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el mercado inmobiliario es el desequilibrio entre oferta y demanda. La alta demanda de viviendas, sumada a una oferta limitada, ha generado una competencia feroz en la que las familias suelen quedar en desventaja frente a compradores con grandes recursos financieros.
“Con esta limitación que se propone, vamos a tener menos competencia directa con las corporaciones y eso podría significar menos presión en el precio final de compra, algo que ayudaría mucho a las familias”, indicó el experto en bienes.
Además, aseguró que cuando una familia encuentra una vivienda que se ajusta a su presupuesto y necesidades, suele enfrentarse a múltiples ofertas, muchas de ellas provenientes de grandes inversionistas que pueden pagar en efectivo o superar el precio solicitado sin dificultad, una realidad que desalienta a los compradores tradicionales.
“Hoy en día, si tú ves una casa que te gusta, lo más seguro es que tenga dos o tres ofertas encima. Muchas veces no sabemos si una de esas ofertas viene de una institución grande con la que no podemos competir en capital, y eso hace que muchas familias pierdan la oportunidad de comprar”, indicó Pérez.
En cuanto al destino de las corporaciones que verían limitada su capacidad de compra de viviendas unifamiliares, Pérez explica que estas empresas no quedarían por fuera del mercado inmobiliario, sino que tendrían que redirigir sus inversiones hacia otros sectores permitidos.
“Estas corporaciones tendrían que buscar otras alternativas de inversión, como bienes raíces comerciales o propiedades multifamiliares, de cuatro unidades para arriba, que no afectan de la misma manera el acceso de las familias a una casa unifamiliar”, aseguró.
Retos en Nueva Jersey
Al aterrizar esta discusión en el contexto local, el experto destacó que el estado de Nueva Jersey también enfrenta grandes retos en materia de acceso a vivienda, especialmente para comunidades latinas y familias de ingresos medios y bajos, que han sido las más afectadas por el aumento de precios y tasas de interés.
Pérez ve con optimismo la llegada de una nueva administración estatal y considera que existe una alineación entre esta propuesta federal y las prioridades locales en materia de vivienda. A su juicio, el enfoque en facilitar el acceso al sueño de la casa propia podría traducirse en políticas más inclusivas y programas de apoyo para compradores.
“Estamos muy emocionados con esta nueva administración en el estado. Creo que siempre han estado dispuestos a trabajar por el sueño americano de comprar una casa, y estamos abiertos a todas las nuevas propuestas que puedan ayudar a las familias a lograrlo”, puntualizó.
Finalmente, el agente reiteró que, aunque la iniciativa aún debe superar procesos legislativos y ajustes, el solo hecho de poner el tema sobre la mesa representa un avance importante en el debate nacional sobre vivienda.
Para muchas familias, limitar la presencia de grandes corporaciones en el mercado de casas unifamiliares podría marcar la diferencia entre seguir alquilando indefinidamente o tener una oportunidad real de convertirse en propietarios.
En un contexto económico complejo, propuestas como esta abren la puerta a una discusión más amplia sobre el equilibrio entre inversión, desarrollo y derecho a la vivienda, un tema que seguirá siendo prioritario tanto a nivel federal como estatal, especialmente bajo el liderazgo de la gobernadora Mikie Sherrill y su agenda enfocada en el acceso justo a la vivienda para las familias del estado.


